JUSTICIA, el clamor generalizado. Foto: Estación Foto/pagina3.mx

Pedro MATÍAS

OAXACA, Oax. (pagina3.mx).- Se ha roto el silencio. Se ha perdido el miedo, pero las heridas siguen abiertas, el dolor sigue ahí, estaá a flor de piel y la justicia no llega.

La ira, la rabia y la impotencia son desgarradoras. El luto los consume, pero lo único que los mantiene en pie es ver algún día en la cárcel a Ulises Ruiz Ortiz.

A pesar de que en el movimiento social en Oaxaca de 2006 y 2007 hubo cuando menos 500 detenidos, 380 casos de tortura y 26 ejecuciones de personas vinculadas al conflicto, solo hay un detenido. De ese tamaño es la impunidad.

140615-SESION COMISION DE LA VERDAD-CJ-5En un hecho inédito e histórico en el país, la Comisión de la Verdad creada por la represión de 2006 y 2007, realizó una sesión pública con dos testigos de calidad, la periodista Carmen Aristegui y el representante de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas en México, Javier Hernández.

En la búsqueda de justicia, reparación del daño y que la represión que vivieron en el 2006 y 2007 no vuelvan a repetirse, cientos de protagonistas, testigos y activistas, se dieron cita, en el Teatro “Macedonio Alcalá”, un espacio que todos identifican pero que pocos tenían la oportunidad de conocer su interior: Ahora, son los protagonistas de esta tragedia.

“No sé por qué, pero al entrar al Teatro ‘Macedonio Alcalá’ sentí ganas de llorar, después fue inevitable contener el llanto”, confesó una persona a la que le rompieron la vida.

Ahí estaban muchos hombres y mujeres, enteros, pero a los que Ulises Ruiz y sus perpetradores les desgració la vida.

140615-SESION COMISION DE LA VERDAD-CJ-2¿Qué piden para el carnicero de Chalcatongo? Gritó uno de los asistentes. La respuesta fue contundente: “¡Cárcel!, ¡cárcel!, ¡cárcel!”, corearon.

[pull_quote_center]Luego vino un pase de lista: ¿Qué piden para Ulises Ruiz Ortiz? “¡Cárcel!, ¡cárcel!, ¡cárcel!”, ¿Qué piden para Jorge Franco?, “¡Cárcel!, ¡cárcel!, ¡cárcel!”, ¿Qué piden para Lizbeth Caña Cadeza? “¡Cárcel!, ¡cárcel!, ¡cárcel!”, ¿Qué piden para (José Manuel) Vera Salinas, “¡Cárcel!, ¡cárcel!, ¡cárcel!”; ¿Qué piden para (Manuel) Moreno Rivas?, “¡Cárcel!, ¡cárcel!, ¡cárcel!”…[/pull_quote_center]

En el escenario se encuentran los integrantes de la Comisión de la Verdad, el presidente Alejandro Solalinde Guerra, y los comisionados Marina Patricia Jiménez y el periodista Diego Osorno, así como su secretaria ejecutiva María Eugenia Mata.

Desde una pantalla comienzan agolparse los recuerdos al proyectarse la represión fallida del 14 de junio de 2006 y lo que derivó en una revuelta social.

La banda filarmónica “Resplandor Zaachileño”, vino a dar una bocanada de aire con la interpretación de Aires oaxaqueños, El fandango mixe y el Danzón Nereidas. Fue un compas de espera a una cadena de tragedias que se cometieron durante las graves violaciones a los derechos humanos y de lesa humanidad en la revuelta social del 2006 y 2007.

140615-SESION COMISION DE LA VERDAD-CJ-4A las 11:21 horas de este domingo inició la sesión pública. El Padre Alejandro Solalinde aclara que las personas víctimas de agravios y delitos son las protagonistas: “Ellas son las principales personas y destinatarias de esta sesión pública de reflexión y esperanza. A ellas nuestro cariño y respeto”.

Hizo hincapié que “nuestro Oaxaca ha sufrido tantas cosas pero alberga la esperanza (de tiempos mejores) por eso incluimos la música y los niños porque nos hacen pensar que hay mucho por hacer”.

En su calidad de sacerdote católico recordó que “Jesús decía, dichosos los que tienen hambre y sed de justicia porque ellos serán saciados”.

La Secretaria Ejecutiva explicó que la Comisión nació por el decreto 2056 y tiene como finalidad la investigación de los hechos de 2006 y 2007 donde fueron violentados muchos derechos, la búsqueda de la justicia, la reparación del daño y que estos hecho no se vuelvan a repetir.

Después del pase de lista, la comisionada Marina Patricia Jiménez presentó a los testigos especiales. La sola presencia de la periodista Carmen Aristegui Flores legitimó esta sesión.

“No estás sola, no estás sola, no estás sola”, gritaron los ahí presentes con el puño en alto. Alguien esbozó una frase y la destapó para las próximas elecciones presidenciales: “Próxima presidenta de la República”.

Desde su lugar, la periodista que enfrenta un litigio con la empresa MVS por haber desnudado el conflicto de intereses de la pareja presidencial, con su sencillez agradeció ese gesto de apoyo al tiempo que se tocaba el corazón en señal de un cariño recíproco.

140615-SESION COMISION DE LA VERDAD-CJ-8No menor fue la presencia del representante del comisionado de la ONU, Javier Esteban Hernández Valencia, quien fue integrante de la Comisión de la Verdad en El Salvador, que culminó con la reciente beatificación de monseñor Arnulfo Romero.

Al periodista y escritor Diego Osorno le tocó explicar el contexto del 14 de junio de 2006:

“Durante el conflicto se cometieron cientos de delitos, 500 detenidos, asesinatos, desapariciones, intentos de asesinato y a nueve años de distancia por esos cientos de delitos solo hay una persona en la cárcel, de ese tamaño es la impunidad”, puntualizó.

“Hasta que Oaxaca no solucione los problemas de 2006, las víctimas han sido estigmatizas y los violadores de derechos humanos no han sido castigados. Parece una amnistía de facto”, cuestionó .

Consideró que la revuelta de Oaxaca marcó un antes un después para el país y hasta la masacre de Ayotzinapa, se despliega una línea de impunidad y dolor”.

El video documental de Ojo de Agua vuelve a sacudir a los presentes. El repique de campanas, la toma de Radio Plantón, los cohetes, las marchas, los ataques de la caravanas de la muerte, el obsequio de flores a policías… generan sentimientos encontrados, unos mantienen la semilla de la rebeldía y otros los doblega el llanto, y no por eso dejan de ser menor valientes. Se enchina la piel.

Y vienen los testimonios de Omar Olivera, fundador de Radio Plantón y aclara: “No vengo a victimizarme pero sí a decir que con la llegada de Ulises Ruiz, fue una organización delictiva la que gobernaba Oaxaca.

Ese 14 de junio a las 04:30 horas se atentó contra la libertad de expresión cuando la policía ingresó al edificio histórico de la Sección 22 de la SNTE-CNTE para silenciar un medio de comunicación que alertó de la represión y encarcelar a los radialistas.

Antes de finalizar su testimonio, exigió la presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos, la libertad de Nestora y la reinstalación de la periodista Carmen Aristegui.

No falta quien saca un pañuelo desechable para secar sus ojos enjugados de lágrimas cuando el vendedor de gelatinas narra su tragedia.

“En el 2006, en el primer desalojo, yo vendía gelatinas. Eran las 9 de la mañana, viene huyendo la policía judicial y disparando en la calle Bustamante. La gente huía con miedo.

“Por un momento pensó que eran balas de goma pero no, “me dieron un balazo en el pie derecho. Se pidió apoyo a la Cruz Roja pero no llegaron, aunque se decía que se los llevan a la policía o los desaparecen.

“Doy gracias a Dios que fui yo el que recibió el balazo y que no expusiera a mi madre. No estaba ni a favor ni en contra cuando fui agredido por la policía judicial del estado. Soy payaso y cuando me llevaron al hospital no querían atenderme, porque solo estamos recibiendo a uniformados”, le comentaron.

Sin embargo, “como payaso llevamos a la risaterapia a los hospitales, un médico me reconoció y fue así que recibí atención médica”.

Luego, unos días después, recibió una llamada telefónica de algún conocido: “Qué pasó payaso. Cómo te ha ido. Supimos lo que te pasó. Yo lo sentí más, le respondió irónico.

Luego fue directo al grano: Te vamos a dar 160 mil pesos y tú vas a señalar a un maestro”, le propusieron pero no aceptó.

Respecto al Gobierno de la “tranzación”, mejor dicho de Gabino Cué, le cuestionó que aunque dijo que iba a reparar los daños, cuántos años han pasado y ahí nos han dado vueltas, es cansado, incómodo, humillante.

El relato de la policía turística también reflejó los excesos del magisterio a tal grado que la dieron por muerta: “Fuimos llamados al cuartel y llegamos el 12 de junio, estuvimos  acuartelados. Llego la hora del 14 de junio, a las 2 de la mañana abordamos el camión anti motín. Llevamos la consigna sin agredir. Íbamos desarmados. Llegamos como a las 4 de la mañana al Centro Histórico y empezamos a desalojar y vino la agresión.

Se escucharon disparos. Seguimos avanzando. Se tenía mas control y los maestros se habían retirado. Cuando se reagruparon por Santo Domingo se dio otro enfrentamiento como a las 11 horas y fue mas dura, con bombas molotov, piedras. Fue ahí cuando se replegó la policía y desafortunadamente caí. Se me salió el caso de mi equipo anti motín y recibí golpes en la cabeza y un piedrazo. Sangre abundantemente me estaba ahogando con mi propia sangre. Un comandante y un sargento me pusieron de pie, pero hirieron a otro compañero, le metieron una varilla a la altura del brazo y me tuve que jalar un escudo para protegerme”, narró.

“Llegaron todos los maestros, me golpearon, me patearon, me decían que me iban a desnudar y a quemar para que escarmentara. Ahí todavía estaba yo consciente. Me arrastraron, incluso me quemaron las piernas con las bombas de gas. No les importó que fuera mujer. Dos reporteros, Mario Girón y Carlos Leyva, me ayudaron a salir. Y cuando llegó la ambulancia dijeron que ya había fallecido. En la Sala de urgencias del Hospital Civil fui reconocida por el jefe de enfermeros y ellos se dieron cuenta que tenía movimiento y me trasladaron al hospital de especialidades donde estuve 12 días. No recibí apoyo del gobierno ni ayuda”, se quejó.

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