Horacio Corro Espinosa

Déjenme hacerles un recuento de cómo inició la migración en la Mixteca oaxaqueña. Ésta se inicia poco antes de la década de los ’30. En estos años la gente salía hacia otros puntos del país por la demanda de fuerza de trabajo en la zafra de Veracruz y Morelos. Otros, se iban al corte de algodón en Tapachula, Chiapas; otros más, al corte de piña en Loma Bonita, Oaxaca, entre otros lugares.

Diez años más tarde, muchos mixtecos comenzaron a salir hacia Estados Unidos, una vez que se firma, en 1942, el primer convenio de contratación de “braceros”.

Hasta antes de la década de los ’60, quienes salían principalmente hacia el otro lado del Río Bravo, eran los jefes de familia, y en menor medida, los hombres y mujeres solteros.

En 1964 se firma el último convenio que permitió la entrada legal de trabajadores a los Estados Unidos. Después de ese año ya no se volvió a repetir ningún acuerdo porque la mano de obra mixteca ya no era necesaria en ese país. Estados Unidos se comenzó a industrializar y eso provocó poca demanda de fuerza de trabajo.

Esa marginación a consecuencia de la industrialización y las nuevas tecnologías, fue un duro golpe para muchas familias de la mixteca.

Las poblaciones se enfrentaron a grandes dificultades para subsistir. Así es como se inicia la migración independiente al país del norte, con la única esperanza de sobrevivir.

En 1984 salían de la Mixteca oaxaqueña entre 10 y 15 mil peones al año de manera definitiva, y entre 40 y 60 mil temporalmente. De cada 10 Mixtecos, 3 se iban definitivamente, 4 salían de manera temporal y 3 permanecían en sus pueblos.

Hoy se estima que de cada 10 familias mixtecas, 8 tienen experiencia migratoria, y una de ellas se va con todos sus integrantes.

Los trabajadores en el país del norte envían parte de su dinero a sus familiares residentes en esa parte de Oaxaca por la venta de su fuerza de trabajo, eso lo sabemos todos. Lo que muchos no saben, es que el dinero que remiten rebasa la producción que se genera en la región, además de la inversión pública y privada.

Les anoto un comparativo: En 1987 llegaron a la entidad oaxaqueña, sólo por vía telegráfica, la cantidad de 76 mil 479 millones 33 mil pesos. De ese total, solo para la mixteca, se enviaron 19 mil 696 millones 138 mil 920 pesos.

En el 2016, según datos del INEGI, ingresaron en remesas a Oaxaca 1,045.5 millones de dólares. Convertido a pesos mexicanos en el mes de diciembre, hacen un aproximado de 20 mil 910 millones de pesos. Casi lo mismo que ingresó a la mixteca hace 29 años.

La migración de los mixtecos a Estados Unidos, se debe, en muchas ocasiones, a la pobreza de la tierra de labor, pues los niveles de productividad son los más bajos del país. Es por eso que el mercado laboral sigue siendo la migración.

En EEUU ya comenzaron los requerimientos contra los migrantes. Hasta este momento suman 250 mil. Después de esto comenzarán las deportaciones a México. Es por eso que en la Conferencia Nacional de Gobernadores, Conago, integraron un frente en apoyo a migrantes que estén en riesgo de deportación.

Si las deportaciones comienzan (se estima que hay cerca de 6 millones de migrantes mexicanos ilegales en suelo americano), México será incapaz de sustentar a todos los que hace años salieron de nuestro país en busca de un mejor futuro.

 

 

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