Jaime GUERRERO

OAXACA, (página3.mx).- De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), Oaxaca es el estado que ocupa el sexto lugar a nivel nacional con mayor percepcion de corrupción.

Los actos de corrupción más comunes están relacionados con el soborno, la extorsión, la especulación financiera, la evasión de impuestos, la malversación de fondos públicos, las licitaciones falsas, los fraudes y el enriquecimiento ilícito.

Al señalar lo anterior, el Presidente de la Junta de Coordinación Política de la LXIII Legislatura, Irineo Molina Espinoza, advirtió que la “corrupción” es un fenómeno social que implica el abuso de una posición de poder, pública o privada, con el fin de generar un beneficio indebido para una persona, en perjuicio del bienestar colectivo o individual.

Por sus repercusiones, lamentó, la corrupción constituye un problema social que transgrede los valores sociales, los derechos humanos y la legalidad.

Y es que dijo que el manejo discrecional de los recursos financieros de los programas sociales; la asignación irregular de las inversiones y las obras públicas, favorecen la ilegalidad, la impunidad y la injusticia colectiva, sobre todo el incremento de la pobreza, la marginación y la desigualdad

En la ante sala del análisis de la ley estatal ante corrupción, impulsada por la Presidenta de la Comisión de Vigilancia de la Auditoria Superior, Eva Diego Cruz, admitió que deben considerar una Ley anti Corrupción, que tenga por objeto establecer las bases de coordinación entre las autoridades de los entes públicos estatales para la integración, organización y funcionamiento de la figura denominada “Sistema Estatal de Combate a la Corrupción”.

“Que tenga a su cargo prevenir, investigar y sancionar las faltas administrativas y los hechos de corrupción, así como regular la fiscalización y el control de los recursos públicos, pero sobre todo ejercer sus facultades”, anotó.

El Sistema Estatal debe dar certeza a la ciudadanía que la denuncia pública de faltas administrativas  y  hechos de corrupción no sólo será parte de la estadística sino un elemento para acabar con la impunidad, apuntó.

Molina Espinoza, indicó que la corrupción sólo puede combatirse con mayor transparencia y rendición de cuentas, pero sobre todo con ética, legalidad y justicia.

Bajo esa perspectiva, aseguró que los diputados de la LXIII legislatura se ocupan de atender el problema de la corrupción desde el enfoque legislativo, porque consideran fundamental crear ordenamientos legales que garanticen la  transparencia en los actos del gobierno, la rendición de cuentas de los servidores públicos y la difusión de los principios éticos en los ciudadanos, para implantar una cultura de la legalidad y erradicar cualquier resquicio que permita el avance de la corrupción en nuestra sociedad.

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