Paulina RÍOS/Periódico Centro

OAXACA, (pagina3.mx).- Utilizadas como herramienta “política” de control, las concesiones del transporte público pasaron de ser el permiso para prestar un servicio digno a la ciudadanía a ser un factor de riesgo e inseguridad por la violencia, atracos, enfrentamientos, así como de corrupción que se suscitan y, por ende, “caja grande” para servidores públicos y líderes de organizaciones.

De todas las modalidades de concesiones en Oaxaca, las de taxis y mototaxis se han convertido en la “joya de la corona”, seguidas de las del servicio urbano y suburbano, y las de pasaje y carga, lo que ha llevado a que en menos de 20 años el índice de los permisos entregados haya crecido en más del 750 por ciento.

Así tenemos que las 5 mil 327 concesiones otorgadas en 1998 crecieron a 39 mil 953 hasta agosto de 2016, pero el número de vehículos es en mucho superior al número de concesiones, tanto porque algunas concesiones se otorgan por empresas y amparan a decenas de vehículos, como por la proliferación de los llamados “piratas” y ahora los llamados “dragones”.

Esas cifras y las constantes noticias que se han hecho cotidianas sobre enfrentamientos, especialmente entre taxistas y mototaxistas de organizaciones “sociales” conocidas más bien por su beligerancia, ponen de manifiesto que al gobierno “se le volteó el chirrión por el palito” con la otrora “arma política” y ahora prácticamente gobierna la anarquía y la corrupción en este sector.

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En las oficinas del sector transporte -siendo Secretaría o Coordinación-, han sido responsables en los últimos 18 años: la llamada Zarina del Transporte, Aurora López Acevedo, con el gobernador José Murat y al principio del gobierno de Ulises Ruiz, siendo sustituida por Gonzalo Ruiz Cerón, cuando de Secretaría pasó a ser solo Coordinación.

En el sexenio de Gabino Cué Monteagudo vuelve a tener la categoría de Secretaría e inició Pedro Silva Salazar, sustituido por José Antonio Estefan Garfias y concluyó con Carlos Moreno Alcántara. Aurora y todos los demás fueron acusados de traficar con las concesiones, pero solo Ruiz Cerón fue denunciado penalmente y el único en estar procesado y encarcelado.

En esas administraciones, solo las de taxis llegaron prácticamente a ser el 50 por ciento de todas las concesiones del transporte en Oaxaca, pues la Ley de Transporte del Estado de Oaxaca “se la pasan por el arco del triunfo” ya que la entrega de los títulos la hacen a modo, en beneficio solo de quienes tienen dinero y poder, dejando de lado a choferes que dejan su vida en el volante y, sobre todo a la ciudadanía que debería tener un servicio digno y justo en las tarifas.

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El artículo 4 de la Ley de Transporte del Estado de Oaxaca establece cómo debería garantizarse la movilidad de personas y cosas y hace referencia a los monopolios y como deberían combatirlos; sin embargo, la ambición de dinero y poder ha corrompido prácticamente todo.

ARTÍCULO 4.- Los servicios de transporte se orientarán a garantizar la movilidad de personas y cosas en condiciones de libre acceso, calidad y seguridad, bajo los siguientes principios rectores:

I. Movilidad accesible: Que todas las personas puedan transportarse en condiciones de comodidad, calidad y seguridad, en igualdad de circunstancias;

II.Racionalidad de vehículos e infraestructura: La utilización de vehículos de transporte conforme a la demanda de servicio y procurar la optimización de la infraestructura vial existente para la operación del tránsito así como aquella especial que se requiera para facilitar la operación de cada uno de los distintos modos de transporte;

III.Antimonopolio. Consistente en la permanente vigilancia para que no se formen ni propicien monopolios, competencia desleal u otros fenómenos ilícitos de acaparamiento del mercado, garantizando al usuario diversas alternativas de transporte;

IV. Participación ciudadana. En aplicación de este principio la sociedad civil podrá  emitir opiniones y sugerencias para mejorar la calidad del servicio de transporte;

V. Sustentabilidad. Que es la promoción para el uso de medios alternos de transporte  que fomenten la movilidad en el Estado bajo el menor impacto ambiental posible, y

VI. Rentabilidad. Por este principio se procurará la aplicación de medidas que fomenten la generación de beneficios económicos para los concesionarios y en estricto equilibrio con la calidad y eficiencia de los servicios.

Pese a que en la Ley están inscritos también los requisitos para otorgar y recibir una concesión, la realidad es otra.

De acuerdo con cifras de la Secretaría de Vialidad y Transporte (Sevitra), en 1998, José Murat recibió un listado de 3 mil 96 concesiones para el servicio de taxis y durante su mandato se otorgaron 10 mil 771, haciendo un total de 13 mil 867.

En la administración de Ulises Ruiz se autorizaron 4 mil 377 títulos, haciendo un total de 18 mil 244 concesiones que amparan a igual número de taxis.

En la administración de Gabino Cué Monteagudo, hasta agosto de 2016 habían autorizado mil 825 concesiones más, haciendo un total de 20 mil 69.

En reiteradas ocasiones, los titulares de la Sevitra afirmaban que no había tráfico de concesiones ni se otorgarían sin los estudios correspondientes como marca la Ley y, menos, habría “piñatazos” ni “venta nocturna”, y el 1 de diciembre de 2016, con el cambio de administración “aparecieron” 4 mil 300 concesiones más de taxis, de las seis mil que se dieron en este lapso.

En la última celebración del Día del Taxista, el 12 de agosto de 2016, Carlos Moreno Alcántara, titular de Sevitra en ese entonces, afirmó ante líderes sindicales y sus agremiados que:

“Gracias a las reformas substanciales de la Ley de Transporte y Movilidad del Estado, las antiguas prácticas de la venta nocturna de fin de sexenio han quedado atrás, como añoranza de quienes esperaban estos tiempos para hacer grandes negocios y acrecentar las filas de sus agremiados.”

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Para muestra, un botón

Bajo el amparo del Acuerdo Delegatorio, expedido por el Gobernador del Estado, Gabino Cué Monteagudo, y publicado en el Periódico Oficial del Estado el 14 de mayo de 2014, Moreno Alcántara firma y entrega concesiones, pues la medida de ese año permitió a Estefan Garfias y a él hacerlo sin tener el consentimiento expreso del mandatario estatal.

En los últimos días de noviembre de 2016, en el ocaso de la administración de Cué Monteagudo, Moreno Alcántara firmó los títulos de 353 nuevas concesiones de taxis en municipios de la Zona Metropolitana Oriente, que comprenden a Oaxaca de Juárez, Santa Lucía del Camino, San Sebastián Tutla y Santa Cruz Amilpas.

Hasta septiembre de 2016, en Oaxaca de Juárez estaban autorizadas y vigentes 1 mil 143 concesiones, en Santa Lucía del Camino 64, en San Sebastián Tutla 76, y en Santa Cruz Amilpas 56. Con las nuevas autorizaciones quedaron con 1 mil 344, 150, 100, y 68, respectivamente; es decir, autorizaron 201, 86, 54, y 12 a estos municipios en diferentes sitios.

¿Y quiénes recibieron los títulos de concesión?

Caso 1

-Gracias a Dios sí me dieron mi concesión, suelta “Antonio”, chofer de un taxi de servicio particular, pero de inmediato agrega: Mejor dicho, se la dieron a mi sobrino, yo solo le trabajo el coche. 

“Antonio” (pues pide no poner su verdadero nombre), chofer de uno de los taxis recién aprobados en la Zona Metropolitana Oriente, es reacio a platicar sobre cómo consiguió su sobrino la concesión. 

¿Les fue fácil conseguir la concesión? -No, hay mucha competencia, llevamos varios años y hasta ahora nos dieron.

¿Pagaron algo extra? ¿Algún dinero a su líder? ¿Al gobierno?

Su rostro cambia de la expresión de felicidad a la de desconcierto. Frunce un poco el ceño, emite un ruido (mmjj) y decide callar.

Caso 2

Mario, chofer desde hace casi 25 años en el municipio de Oaxaca de Juárez, dice con tristeza “no me tocó”. ¿Y eso? Si ya tiene tantos años como chofer. Me piden acreditar esos años con un papel, y cómo le hago si los dueños del taxi no nos dan nada. Tengo más de 60 años y estar todo el día en el coche también enferma, de los riñones y ni Seguro nos dan, menos para medicinas. ¿A ningún chofer le tocó concesión? Sí, hubo varios que les dieron, pero donde se cayeron con lana, donde hubo billete. 

“Espero me toque el próximo año”, menciona con la esperanza de obtenerla sin saber que en por lo menos 10 años no habrá nuevas concesiones para taxis en Oaxaca de Juárez, según confirmó el titular de la Sevitra, Francisco Javier García López.

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¿Qué está pasando? 

La oferta del servicio se está haciendo más grande que la demanda y entonces ya no es rentable, y a este pobre ya lo engañaste. Entonces ¿qué es lo que pretende? Ganar más, económicos o adeptos. Pregunta y se responde el Secretario de Vialidad respecto a la forma en que líderes de organizaciones “gestionan” los títulos de concesión.

En entrevista, García López considera que uno de los problemas del transporte es la falta de empleo en la entidad y manejar un taxi es algo muy recurrido para sostener a sus familias.

El pasado Secretario acordó con taxistas de la Zona Metropolitana “limpiar” de piratas la parte Oriente, para lo cual se realizó un acuerdo en el que cada sitio tendría un color diferente para poder ubicarlo en caso de requerirse, y la pauta fue la violación sexual que sufrió una estudiante del Cobao del Tule en un colectivo guinda, cuando todos los sitios eran de ese color, refirió el servidor público.

“Tengo entendido que sentaron, pero cuando ya no estás las cosas ya no caminan igual. Entonces, los primeros en relinchar fueron los taxistas de conurbados y se niegan a cambiar el color argumentaron que no firmaron el acuerdo, pero no se negaron a la concesión”, dice García López.

Y pese a que las multas por incumplir el acuerdo de cromática y elementos de identidad que deberán portar las unidades de transporte público de Santa Lucía del Camino, San Sebastián Tutla y Santa Cruz Amilpas podrían llegar a los 14 mil pesos, los taxistas se niegan a cumplirlo.

CROMÁTICA

  • Santa Lucía del Camino: blanco con franjas laterales de 40 centímetros de ancho de color azul, código Pantone 293 o equivalente.
  • San Sebastián Tutla (Que incluye la Agencia de Policía de El Rosario): blanco con franjas laterales de 40 centímetros de ancho de color verde, código Pantone 381 o equivalente.
  • Santa Cruz Amilpas: blanco con franjas laterales de 40 centímetros de ancho de color rojo, código Pantone Warm Red o equivalente.

Cabe señalar que el Reglamento de la Ley de Transporte, en su artículo número 163, indica que la sanción por no portar el color oficial, es una multa de 100 a 200 salarios mínimos; es decir que las multas pueden ser hasta por 14 mil pesos. Además,  el artículo número 100 de Ley del Transporte para el Estado de Oaxaca, señala que se les puede iniciar el procedimiento de revocación de la concesión.

Ellos siempre quieren estar fuera del orden porque les genera recursos, es la verdad, ese es el problema real del transporte, porque hay una necesidad de empleo en Oaxaca y hay muchos que dicen: “Oye, estamos arreglando el problema, o ¿quieres que se vayan de delincuentes?, comenta sobre la saturación del servicio a través de taxis “piratas”, con su nueva modalidad de “dragones”.

En respuesta, les dije que si el problema del empleo en Oaxaca se solucionara dando concesiones de taxis o de mototaxis, ¿cuántas se necesitan? ¿200 mil? Encantados de la vida las damos y ¿ya se arregló el problema? No es cierto, lo complicamos, pero es un aspecto con el que juegan con la gente, porque los paisanos vienen con 50 mil 60 mil pesos para que les den un taxi, y los que no lo tienen se endeudan, acusa.

Así les venden la idea de una concesión, les dicen, tranquilo, ya vas a tener trabajo, ya tienes tu mototaxi o tu taxi, pero ¿qué está pasando en realidad? La oferta del servicio se está haciendo más grande que la demanda y no está siendo rentable y mientras a este pobre ya lo engañaron, agrega.

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“Piratas y dragones”

Una de las principales acusaciones de los taxistas al Gobierno del Estado es su “consentimiento” a vehículos que prestan servicio de manera ilegal y son los llamados “piratas”; sin embargo, ese pirataje también ha sido prohijado también desde dentro de las propias organizaciones de taxistas.

El pirataje se da de dos maneras y aunque es irregular, una forma es que alguien se afilie a un sindicato que tiene taxis legales, los vehículos los pintan de ese color, les ponen la calcomanía e inician labores mientras al mismo tiempo les dicen que inician la gestión de la solicitud de concesión ante Sevitra; todo, con un dinero de por medio para los líderes, sin que tengan la autorización.

“Es ilegal trabajar así”, sentencia el Secretario de Vialidad.

La otra forma de pirataje que se ha dado es que taxis foráneos que cuentan con su concesión o permiso les pagan una cantidad a algún sitio de la capital y sobre todo de los conurbados, principalmente de Santa Lucía, San Sebastián, Etla, y Xoxocotlán, pero son de otros municipios que buscan trabajar con los de la Zona Metropolitana porque no les resulta trabajar en los lugares en donde les dieron la concesión.

“Son los taxis dragones, de la Sierra Juárez, de los Mixes. Unos 100 que vienen de su región para trabajar, son taxis con concesión, con placas, pero no son los municipios asignados. Se dan concesiones en comunidades, pero quieren entrar al Centro, traen pasaje y se quedan a ruletear, mediante un pago a sitios de la zona, esos son los dragones, así les llaman”.

Sin ambages, el servidor público admite que la entrega de concesiones ha sido un arma política del gobierno en turno; sin embargo reconoce que ese poder se ha ido perdiendo en el sector del transporte y lo compara con la situación actual de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

¿Te acuerdas de las plazas de maestros, quién las daba? Antes era el gobierno, ahora ¿quién las controla? El sindicato. Lo mismo pasa acá.

Es un vicio, es un exceso que se hizo, y cuando no hacemos las cosas bien y cuando no medimos el alcance que se pueda tener, nos brincan ese tipo de cosas. Y en estos momentos hay ciudades donde ya están rebasados, dijo.

Ejemplificó con Huajuapan de León, en la región de la Mixteca, y Juchitán de Zaragoza, en la región del Istmo, donde las concesiones son mayor a la demanda, aparte de la zona conurbada a Oaxaca de Juárez, donde el mayor daño es para la población en general porque provocan un caos en la movilidad cotidiana.

Caos en movilidad

De acuerdo con el titular de la Policía Vial del Estado de Oaxaca, antes Tránsito del Estado, José Guzmán, en la última década se duplicó el parque vehicular de los últimos 50 años, cuando una familia utilizaba un solo auto y menos vehículos de transporte público, los cuales generan “cuellos de botella” en las entradas a la Ciudad de Oaxaca de Juárez, principalmente en las horas pico.

Son personas de 22 municipios que entran a la Ciudad, todo lo concentra la capital, hasta en las banquetas hay vehículos porque ya no hay lugar donde estacionarse, y si hay algún bloqueo, “es normal que se congestione”, dice el servidor público.

Tenemos que pensar en nuevas alternativas para la movilidad, hacer conciencia entre la población, porque las autoridades solas no podemos, tenemos 250 elementos para toda la Zona Metropolitana y no nos alcanzan, manifiesta José Guzmán.

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“Se nos ha olvidado que lo importante no es el transportista, es el usuario; lo ven más en términos mercantiles, de lucro, pero es una concesión no es propiedad, el Gobierno puede quitarles esa concesión si no están cumpliendo para lo que se les otorgó y en los estándares en los que se les otorgó, pero no ha habido esa mano dura.

“Ya no hay manejo político, ellos van a donde les conviene; anteriormente sí había un manejo político, cuando existía una hegemonía del partido en el poder, pero ahora no, y qué bueno que la tengan, y también el gobierno debe tener la libertad de ir asumiendo la responsabilidad para la cual está.

“Y en ese sentido vamos, y así se los he dicho. Nuestro compromiso es con la sociedad, con la gente, y hemos defendido eso. No hemos dado permisos, ni cambios de ruta, ni autorizarlos alza de tarifas porque no han cumplido”, afirma.

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¿Veda, el camino para regularizar?

Las concesiones otorgadas sin sentido fueron lo que pervirtió al sector del transporte público en Oaxaca, mismas que fueron entregadas muchas veces con intereses, políticos, de amarre, de amiguísimo, de lo que sea. Si no hubiera esos compromisos, sería fácil hacer respetar lo que dice la Ley, concede García López.

Cuando hay un interés de por medio, ya no te permite ejercer el control, por ello estamos haciendo una evaluación exhaustiva y poner orden, dice y adelanta una medida que podría ser una alternativa para regular el transporte: Una veda de concesiones.

Para el responsable del sector en la entidad, el que el Gobierno del Estado liberara el transporte o revocara las concesiones como medida para regularlo no es una buena opción en estos momentos porque “Oaxaca no está en condiciones para eso. El tejido social aún está muy dañado, tenemos que buscar otra alternativa y primero hay que hacer un diagnóstico real.

Sin embargo, puntualiza que actualmente hay una veda de concesiones y en el municipio de Oaxaca de Juárez será de 10 años, por lo que en ese lapso no habrá ninguna más, como tampoco en ciudades como Huajuapan y Juchitán de Zaragoza.

“Es necesario, muy necesario. Siguen llegando organizaciones a solicitar concesiones, quieren más. Es algo que le va a dar oxígeno a la dependencia”, puntualizó.