Diana MANZO/ Corresponsal

Oaxaca, Oax., (página3.mx).- Su pequeño cuerpo no limita su gran fuerza. María  Goreti Ramírez Sánchez es mujer y boxeadora desde hace ocho años sin pensarlo. De manera repentina se adentró en este deporte de alto rendimiento, practicado hasta hace relativamente poco solo por  hombres, pero que actualmente también ha sumado a mujeres.

Oaxaqueña de corazón y con sangre costeña herencia de su padre, Goreti -como le dicen y conocen más que su nombre de pila-, tiene 29 años y su mayor anhelo es ser campeona de box a nivel profesional. Ha peleado en más de diez ocasiones y ha ganado. En el 2011 representó a Oaxaca y le dio por primera vez una medalla de bronce en las olimpiadas nacionales en esta disciplina.

Los golpes que recibe su cuerpo no tocan el alma para hacerla llorar si no son de adrenalina y pasión, explica Goretti.

“Estos golpes hacen que mi cuerpo tiemble y se ponga de color rojo, pero son de pasión por el deporte, me ha costado mucho, no ha sido nada fácil, pero vamos avanzando, la meta: un campeonato nacional y uno mundial”.

Estudiar la carrera de abogacía para tener una profesión, trabajar al mismo tiempo y entrenar por la mañana y por la tarde se convirtieron en una odisea durante cinco años, ahora solo trabaja ocho horas sin dejar un solo día de entrenar.

En Oaxaca no es común que mujeres practiquen el boxeo, se sabe de otra más; sin embargo, Goreti es la que está activa porque se distingue como una  mujer persistente  y perseverante.

Son dos rutinas las que practica a diario, una matutina y otra vespertina. Por las mañanas corre y por las tardes, después de trabajar, se dedica a entrenar. Su vida ha cambiado, ha dejado las fiestas, el cine y la diversión por un ring, unos guantes de box y una dieta estricta que la ayuda a mantenerse en forma.

Ha sido duro el caminar de esta mujer que decidió ser boxeadora y eliminar los prejuicios sociales.

“Mucha gente me pregunta si soy lesbiana porque practico un deporte que es identificado para hombres, o cómo le hago para controlarme en “mis días”, soy una mujer y feminista”.

Goreti es  una joven muy alegre y centrada en sus decisiones, habla con seguridad y actúa con responsabilidad, esas fortalezas las ha sabido canalizar para convertirse en lo que es: una boxeadora profesional con mucho sentido humano que, por encima de todo, presume ser oaxaqueña.

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“Mi madre es la que sufre más, no le gusta, en un principio pensé en renunciar cuando vi mi cuerpo rojo marcado por los golpes de los guantes, pero gané la pelea y eso me motivó, creo que tengo mucho que dar todavía y Oaxaca, nuestro estado, se merece un cinturón de primer lugar”.

Esos caminos a veces grises que ha atravesado no son más que experiencias para su crecimiento.

Goreti no vive peleada con el mundo, al contrario, vive con armonía y ha superado los desplantes que le han hecho funcionarios de Oaxaca en torno al deporte, a una disciplina que practica y que cuando sale a sus peleas siempre antepone sus orígenes oaxaqueños.

Respira hondo y se sienta cómodamente mientras narra parte de sus experiencias y obstáculos.

“En Oaxaca, si quieres triunfar, tienes que hacerlo por ti, y eso es lo que hago. El entrenador que tengo es un gran ser humano, fue boxeador y siempre me echa porras, porque ser mujer y pelear en un ring no es fácil, ser mujer y tener que entrenar con tus hormonas altas o en plena menstruación es difícil, pero todo se puede, la pasión por el box ha derribado esos mitos”.

Goreti es femenina al vestir, así como luce un bello vestido también porta con orgullo su uniforme en cada pelea: su calzoncillo, su camisa y sus tenis, los prejuicios para ella no existen y a pesar de que algunos la ven como bicho raro, su autoestima supera sus expectativas.

*La Comisión Estatal del Deporte y su gris apoyo

“No te podemos apoyar porque tus logros son personales, tú no representas al estado de Oaxaca”, fue la frase lapidaria que la titular de la Comisión Estatal de Cultura Física y Deporte en la administración de Gabino Cué, Julieta García Leyva, le dijo a la boxeadora cuando le solicitó un apoyo para seguir practicando este deporte y poder asistir a las peleas.

Ni la anterior y tampoco la actual directora de la Comisión Estatal de Cultura Física  y Deporte de Oaxaca, Montserrat de los Ángeles Aragón Heinze, le han brindado un apoyo. La primera porque dijo que no representaba al estado y esta segunda funcionaria aún no le da fecha para atenderla, Goreti sigue esperando una cita que solicitó desde el pasado mes de diciembre.

El año pasado,  la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) anunció la revisión en todo sentido de las Federaciones Mexicanas deportivas del país, y de entrada informó de la revocación de la Federación Mexicana de Box y el desconocimiento de la de lucha olímpica; sin embargo hasta la fecha la comisión estatal no ha informado nada públicamente.

En el 2011, luego de su medalla de bronce, Goreti recibió del estado una beca de mil pesos que le dan a los deportistas que obtienen medalla en una olimpiada nacional, y es tan asombroso el tabulador de apoyos, que en los estados del centro y norte la tarifa es de 5 mil pesos mensuales.

Ser deportista de boxeo implica gastos como todos, el  sueldo de 4 mil 500 quincenales, no le alcanza,  el equipo de entrenamiento cuesta entre 4 y 5 mil pesos (tenis y botitas, careta, guantes, protector de seno y protector pélvico) más el uniforme que oscila entre 8 y 10 mil pesos. Solo tiene un patrocinador y es de la Ciudad de Guadalajara: “Orenday México”, empresa de uniformes, la cual le proporciona el uniforme para entrenar y sus peleas.

“Para los viáticos durante las peleas, pagar a mis dos entrenadores y comer sanamente, simplemente no alcanza con lo que gano, por eso tengo que tocar puertas. Es lamentable que los deportistas que queremos dejar un precedente para Oaxaca tengamos que hacerlo por cuenta propia, no hay recursos y existe una falta de sensibilidad de los funcionarios”, refirió.

Hasta el momento, la única que le ha brindado el apoyo de forma total en su última pelea celebrada el 15 de enero pasado fue  la diputada federal Karina Barón, quien sin conocerla y con solo un mensaje en la red social Facebook la citó en su oficina y le apoyó.

“Yo le escribo a todos los diputados, senadores y funcionarios pidiéndoles un apoyo por medio de las redes sociales, algunos me responden, y otros me dejan en visto, hasta ahorita la única es la diputada federal y le agradezco, creo y considero que su apoyo no tiene nada que ver con partidos políticos, sino por que ambas somos mujeres y oaxaqueñas”, expresó.

Anualmente, el estado de Oaxaca destina un aproximado de 30 millones de pesos al deporte, el 79 por ciento del presupuesto es para pago de nómina y gastos de operación.

Alrededor de 7 millones de pesos se aplicaron para la participación en la Olimpiada Nacional 2016 (se cubren gastos desde el lanzamiento de la convocatoria; celebración de diferentes etapas estatales; fogueo para algunos casos; uniformes y transporte vía terrestre o aérea).

El Sistema Nacional del Deporte(Sinade) divide en tres sectores al deporte en nuestro país, el norte con presupuestos altos, el centro medio y el último, donde está Oaxaca, con pocos recursos a excepción de Quintana Roo, lo cual podría ser la causa de la falta de apoyo a los deportistas del estado, sobre todo en disciplinas ajenas al futbol y beisbol, donde el año pasado el ex gobernador Gabino Cué construyó  un nuevo estadio de futbol para el equipo oaxaqueño Los Alebrijes.

Pese a esa inequidad deportiva que se acentúa más si de mujeres se trata, María Goreti no pierde ni la esperanza ni el rumbo en su objetivo central: Dar a Oaxaca el primer título de campeona nacional, y luego mundial, de box.

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