ANTONIO MUNDACA/  elmuromx.org @amundaca

OAXACA, OAX.- En la historia de la Cámara Alta nacional las mujeres han desempeñado un papel desigual. No solo han sido relegadas a una fuerza estadística menor en 80 años de ejercicio político, sino que han alcanzado el Senado por métodos que podrían calificarse como circunstanciales.

De un análisis comparativo con quince estados del país, con los que la entidad oaxaqueña podría tener relación, ya sea por ser un estado vecino, por compartir una posición estratégica al estar integrado en el Plan Regional Sur Sureste, por pertenecer al grupo de los estados con mayor pobreza o desigualdad en ingreso per cápita o comparando el territorio con las potencias económicas de México, el resultado es desastroso: Oaxaca ha tenido tres senadoras en ocho décadas, desde 1994 no ha vuelto a tener una mujer como representante en el Congreso de la Unión, y mientras estados como Yucatán han tenido 6 mujeres contra 13 hombres, de un total histórico de senadores electos de 19 desde 1970, en Oaxaca han prevalecido los puestos para el sexo masculino, solo por citar uno de los varios ejemplos con este comparativo.

 

En relación con los estados más pobres donde Oaxaca ocupa el penúltimo lugar solo por encima de Chiapas es superado en número de senadoras desde 1970, ya que dicho estado ha tenido 4. En la comparativa de los estados más poblados donde Oaxaca ocupa el lugar diez con 4 millones 061 mil habitantes, el Estado de México con 17 millones 363 mil habitantes y que ocupa el primer lugar, ha tenido 6 senadoras.

 

En los nueve estados que integran el plan regional Sur Sureste, Oaxaca se encuentra en el séptimo lugar con una aportación anual al PIB de 1.56%, Veracruz que encabeza económicamente a esos nueve estados con un PIB de 5.05% empata con Oaxaca en desigualdad de senadoras, por el contrario, Yucatán que es el noveno lugar con un PIB de 1.46% ha tenido más apertura por tener en los últimos cuarenta y ocho años a seis.

Con Puebla, Guerrero y Veracruz compartiendo frontera con la entidad oaxaqueña, Puebla es la entidad que ha tenido el doble de senadoras, más que los otros dos estados, con cuatro congresistas mujeres. En el comparativo con los estados más ricos y su ingreso en pesos promedio por persona, la ciudad de México con $20,049 pesos ocupa el primer lugar, Oaxaca el lugar 31 con un ingreso de $4,003 al mes, CDMX ha tenido cinco senadoras, por tres de la entidad oaxaqueña.

Tres senadoras del salinismo

 

Desde la XXXVI Legislatura del Congreso de la Unión -que inició sus funciones el 1 de septiembre de 1934 y concluyó el 31 de agosto de 1937-, documentados también los procesos de elección durante los últimos 47 años de 1970 a la fecha, de las tres mujeres que han logrado ascender al cargo de Senadoras, una de ellas como primera fórmula, la otra como segunda fórmula y la tercera como suplente, ninguna brincó a ser candidata al gobierno de Oaxaca, a pesar de que sus compañeros de fórmula al Senado en ambas ocasiones, sí lograron ser gobernadores constitucionales. Después del Senado, ellas ocuparon cargos de proyección política menor, y entraron en la dinámica de la burocracia gubernamental.

Senadora de la República 1986

Genoveva Medina Estevan ascendió al senado como suplente del ex gobernador Heladio Ramírez López por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) cuando este buscó la gubernatura en 1986 y ocupó la curul los meses que precedieron a dicha elección, fue directora de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) y diputada local en 1979-1982, además de dos veces diputada federal suplente, quedó viuda a los 25 años. Originaria del Barrio “La China” del centro de la ciudad de Oaxaca, fue precursora histórica del diseño del traje típico “La china oaxaqueña”.

Idolina Moguel Contreras y Cirila Sánchez Mendoza, ambas promovidas por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) a finales de los ochentas y finales del siglo pasado, han sido las mujeres políticas que alcanzaron la representación en dos sexenios y las únicas en figurar en más de ochenta años de historia oaxaqueña contemporánea, como fórmulas ganadoras, a diferencia de Genoveva Medina que llegó como suplente de un candidato al gobierno oaxaqueño.

Moguel Contreras y Sánchez Mendoza tienen perfiles académicos distintos e historias contrastantes sobre la manera cómo llegaron al senado de la República, pero las dos fueron precedidas por pertenecer al sector de la educación con la marca del Salinato en sus carreras políticas.

Idolina Moguel fue electa senadora en 1988 a la edad de 56 años como primera fórmula, llevando como segunda fórmula en la LIV legislatura de 1988-1991 a Luis Martínez Fernández del Campo, y en LV legislatura de 1991-1994 a Diódoro Carrasco Altamirano, ambos aspirantes al gobierno oaxaqueño que, finalmente, quedó en manos de este último, y ella pasó a ser Subsecretaria de Educación Elemental en la Secretaría de Educación Pública (SEP), en el sexenio de Ernesto Zedillo.

Egresada de la Escuela Nacional de Maestros y la Escuela Normal superior y con un doctorado en Lingüística Hispánica, publicó libros de texto de enseñanza primaria y fue la primera oaxaqueña en ocupar dicho cargo de representación cobijada por el ex gobernador de origen mixteco Heladio Ramírez López, al que ella sucedió como senadora.

Cirila Sánchez Mendoza fue la segunda fórmula ganadora al senado en 1994, llegó al Congreso de la Unión llevando de compañero de primera fórmula al ex gobernador José Murat Casab. Fue la primera mujer de origen indígena oaxaqueña en ocupar la curul en la Cámara alta. Llegó al cargo a la edad de 42 años, después de ser diputada local en 1983, representando a las y los indígenas chatinos y luchar contra al cacicazgo de Juquila durante el sexenio de Pedro Vásquez Colmenares.

Fue diputada federal de 1989-1991, y en 1992 Procuradora de la Defensa del Indígena de Oaxaca, además del tema indígena su ascenso político estuvo ligado al compadrazgo religioso con el ex presidente de la República Carlos Salinas de Gortari quien le bautizó a una de sus hijas, hecho que le llevó a que fuera conocida como “La comadrita”.

234 hombres, 51 mujeres, 15 estados sin equidad de género 

En los 15 estados comparados con Oaxaca ha habido un total de 285 senadores, 234 hombres y 51 mujeres, es decir, solo el 18 % han sido senadoras desde 1970. Desde esa fecha cada estado de México ha elegido por mayoría relativa o voto directo a 19 senadores.

En ese lapso se han renovado quince legislaturas, y ha habido 8 Presidentes de la República distintos, incluido la alternancia democrática. A esos datos marcadamente desiguales se le añade la forma en que esas 51 mujeres han llegado al cargo.

Sólo 15 han ganado una senaduría participando como primera fórmula, es decir como una prioridad para su partido político, y no por cuestiones de cuota de género o igualdad de oportunidades competitivas, desde el punto de vista de dichos institutos políticos.

El PRI ha tenido 34 senadoras, solo 12 de ellas encabezaron primeras fórmulas, teniendo como bastión el Estado de México y Yucatán: Ana Lilia Herrera Anzaldo y Blanca Alcalá Ruiz durante el periodo 2012-2018, Laura Pavón Jaramillo en 1994 y Yolanda Santíes en 1988, Guadalupe Gómez Maganda en 1982 y Guadalupe Maganda Bermeo en 1994 en Guerrero; Georgina Trujillo Zentella por Tabasco en el año 2000, en la legislatura de 1988-1994 Dulce María Sauri Riancho representando a Yucatán; en 2012 en Nuevo León , Marcela Guerra Castillo y Martha Lara Alatorre en 1994 , además de Diamantina Reyes Esparza en 1982 por el estado de Chihuahua e Idolina Moguel Contreras por Oaxaca en 1988.

En primera fórmula le sigue de lejos el Partido de la Revolución Democrática (PRD) con dos, Yeidckol Polevnsky en 2012 y Alejandra Barrales por la Ciudad de México en el mismo inicio de legislatura, y el Partido Acción Nacional (PAN) con una, Beatriz Zavala Peniche en las elecciones de 2006.

Según datos del Senado, 23 mujeres han accedido como segunda fórmula, lo cual se traduce en una segunda prioridad y es la que más se repite con casi la mitad de los senadores elegidos en ese periodo de tiempo, por el PRI: Cirila Sánchez Mendoza, María de los Ángeles Moreno, María Esther Scherman, Arely Madrid Tobilla, Blanca Ruth Esponda, Roció Pineda Gochi, Aracely Escalante Jasso, Layda Sansores San Román, Myrna Esther Hoyos Schlamme, María Cristina Sangri Aguilar, Ivonne Liliana Álvarez García, Lidia Merodio Reza.

Por el Partido Verde Ecologista de México: María Elena Barrer Tapia, Emilia Patricia Gómez Bravo, Ludivina Menchaca Castellanos, por el PAN: Micaela Aguilar González, Rosa Adriana Díaz Lizama e Ifigenia Martínez y Hernández, Rosalinda López Hernández, Judith Díaz Delgado, y María Elena Chapa Hernández por el PRD

Tres mujeres han sido senadoras por primera mayoría cuando sus partidos políticos perdieron sus elecciones pero ellas lograron la posición por promedio de votos, esa ha sido la fortaleza del PRD en dos ocasiones: en 1994  con Irma Serrano por Chiapas y en 2012 con Luz María Beristain Navarrete por Quintana Roo, además de Ivonne Ortega Pacheco del PRI en 2006.

Otras 10 mujeres lograron su ascenso como suplentes; Patricia Jimenez fue suplente en 2000-2006 de Demetrio Sodi por el PAN en la ciudad de México, Margarita Gómez Juárez fue suplente de Eugenio Ruiz Orozco del PRI en Jalisco durante la misma legislatura. En Puebla, María del Rosario Jasso Valencia accedió al senado al suplir a Rafael Moreno Valle cuando buscó la candidatura al Gobierno de su estado, María Lucero Saldaña ocupó la posición cuando falleció Rafael Cañedo Benítez en el año 2000, ella misma volvió a Senado en 2012 cuando en segunda fórmula gano la elección junto a Blanca Alcalá Ruiz, ambas por el PRI.

En el estado de Campeche en 2006, Guadalupe Fonz Sáenz suplió a Fernando Ortega Bernés por el PRI y en 1976 Rosa María Martínez Denegri fue la primera senadora del sureste en ocupar el cargo por Carlos Sansores Pérez, también por el mismo partido.

En Chihuahua, Diamantina Reyes Esparza, del PRI, en 1982 se convirtió en senadora al suplir a José Refugio Mar de la Rosa, quien falleció durante su periodo legislativo. En el mismo estado, Sylvia Martínez Elizondo, del PAN, suplió a Javier Corral Jurado quien dejó el Senado para ser gobernador, y en la actualidad es legisladora en funciones.

Veracruz, igual que Oaxaca, es de los estados con menos mujeres en el senado, sus dos senadoras salieron del PRI y como suplentes. Silvia Domínguez López suplió a Fidel Herrera Beltrán en 2004, cuando éste buscó la gubernatura y no volvió tras ganar la elección de ese estado, y Nohemí Guzmán Lagunés se convirtió en senadora cuando Fernando Gutiérrez Barrios murió, tres meses después de ganar los comicios en el año 2000.

A pesar de que el Senado de la República instituyó el 16 de octubre de 2014 la Unidad de Género, que pretende institucionalizar la perspectiva de género y se logre avanzar hacia la igualdad sustantiva, esta es letra muerta.

En el proceso electoral 2018, los partidos políticos apuestan por un escenario donde no se vislumbra una mayoría de mujeres como primera fórmula en los estados, de nuevo serán obligadas -al parecer- a aspirar a segundas fórmulas o buscar los espacios desde las suplencias de candidatos hombres que buscarán saltar en el futuro a candidaturas de gobiernos estatales.

En la entidad oaxaqueña la mayoría de los cuadros partidistas alistan a las mujeres para llenar una cuota obligatoria que rumbo al Senado se reduce al existir únicamente dos fórmulas, donde el juego es integrar un hombre y una mujer para competir en el proceso sucesorio federal, y la renovación de tres senadores por entidad, dos como ganadores y uno por representación proporcional.

Las aspirantes se reagrupan 

Por la izquierda la única que ha alzado la mano de manera oficial es Karina Barón Ortiz, diputada federal plurinominal del PRD por la Circunscripción Tercera de Oaxaca para el periodo 2015-2018. Fue destapada el 9 de febrero de 2017 por el diputado local del Partido del Trabajo (PT), Juan Bautista Olivera ,en el municipio cuenqueño de Chiltepec. Desde entonces la representante del grupo Galileo, y originalmente de Nueva Izquierda, en las filas del sol azteca ha intensificado sus recorridos por el estado de Oaxaca.

Barón Ortiz es Secretaria de Asuntos Frontera Sur-Sureste de la Cámara de Diputados, y Dirigenta nacional de la Unión General Obrero, Campesina y Popular A.C. (UGOCP) hasta 2015, según datos del Congreso federal. Ha anunciado que se sumará al proyecto de Andrés Manuel López Obrador a mediados de marzo, para firmar un pacto de inclusión sin renunciar a su partido; sin embargo, al interior de Morena documentan como inminente el ingreso de la perredista a las filas del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y la apuntalan como una “opción competitiva” al Senado, con buena parte de las organizaciones que apoyaron a su ex mentor en Oaxaca y candidato al gobierno estatal, Benjamín Robles Montoya. Los rivales a vencer de la diputada federal en el tema de igualdad son las aspiraciones al senador en el PRD de José Antonio Estefan Garfias y Enrique Martínez Neri, y en Morena una alianza con Salomón Jara Cruz, a quien se menciona nuevamente como el candidato de AMLO en el proceso 2018.

En el PRI y sus partidos satélites se menciona como puntera a Mariana Benítez Tiburcio, una Diputada Federal también por la Circunscripción Tercera de Oaxaca, con raíces en el grupo Atlacomulco cuyo líder en el mito es el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto. Benítez Tiburcio fue aspirante al gobierno oaxaqueño hace un año, y antes fue Subprocuradora Jurídica y de Asuntos Internacionales de la extinta Procuraduría General de la República (PGR) de 2012 a 2015. Los rivales a vencer en el tema de igualdad por la ex Representante nacional del PRI ante el Consejo General del IFE 2009-2011 son el Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados local, Samuel Gurrión Matías y el Secretario de Desarrollo Social y Humano (Sedesoh), que empujan para perpetuar la tradición masculina del PRI en la entidad.

Por el PAN, Eufrosina Cruz Mendoza es la carta femenina que se avizora, con una trayectoria política como Coordinadora de Asuntos Indígenas del Comité Ejecutivo Nacional del PAN, 2010-2012 e inicios en la burocracia educativa estatal como Jefa del Departamento de Supervisión y Gestión Educativa de los CECYTES en Oaxaca en 2006-2007, la dos veces diputada local y Diputada federal por la Circunscripción Tercera de Oaxaca de 2012-2015, enfrenta a nivel interno una rivalidad con el grupo del ex dirigente estatal Juan Iván Mendoza Reyes, y la nueva dirigente Natividad Díaz.

Sus cartas de paripaso ante la posible alianza del PAN y el PRD o una candidatura única de su partido de origen es haber sido la primera mujer indígena Presidenta del Congreso del Estado de Oaxaca, y su cercanía con el grupo del ex presidente Felipe Calderón versus su esposa Margarita Zavala.

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