Diana MANZO /Corresponsal

JUCHITÁN, Oax., (página3.mx).- “Muchas gracias, buenos días, soy Alberto López Morales y saludo con mucho gusto a todas las personas que nos escuchan en esta mañana del miércoles, miércoles 7 de junio del año 2017 y con el gusto de siempre, saludo a mi compañero Amando Gurrión.”… y mientras habla y saluda a su público radioescucha, los recuerdos comienzan a fluir para el comunicador zapoteca, es imposible no acordarse de hace 30 años cuando  aquel maestro rural dejó las aulas y eligió ser periodista.

Tomar la libreta y la pluma y adentrarse al mundo del periodismo ha significado para Alberto López Morales una vida de retos que si volviera a nacer, volvería ser periodista.

Hace seis años, el 15 de agosto del 2011, el comunicador zapoteca originario de Juchitán, Alberto López Morales decidió combinar la prensa escrita con la locución, aceptó el reto de iniciar un noticiero radiofónico al que le llamó “Juchitán Informa” y acompañado de su colega Amando Gurrión, han logrado posicionar uno de  los  mejores espacios informativos del estado de Oaxaca.

El gusto por el periodismo nació en aquellas aulas de la Escuela Normal Rural de Tenería en el Estado de México,  que a la par de estudiar también militaba con el Partido Comunista Mexicano y se encargaba de realizar escritos para su órgano de difusión (gaceta).

Dos años escribió en la gaceta de su partido popular, después se incorpora al diario 8 columnas allá en el Estado de México; el destino lo trajo de vuelta  a su tierra natal, Juchitán  y fue para 1983 cuando  se incorpora como jefe de información con el grupo radiofónico “Emisoras Unidas del Sureste” al lado de Rey David Ávila y Camilo Enríquez, dos maestros de la locución.

Su familia, su esposa Rosa Elvia y sus cuatro hijos se han adaptado a su ritmo de vida, ha sido muy difícil y de  gran sacrificio, Alberto López Morales no vio crecer a sus hijos pero su mayor satisfacción es que todos son profesionistas y han entendido que su pasión es el periodismo.

“Mi esposa es comerciante, me ha apoyado mucho, y mis hijos supieron adaptarse, hubo un tiempo que solo nos mirábamos a ratos, no los vi crecer, eso ha sido uno de los sacrificios de este oficio, no estar cerca de la familia”, dijo.

Su exquisita memoria ha sido su fiel aliada y es quién lo mantiene firme como un roble,  en el año de 1985 se convirtió en el corresponsal del diario El Universal, y desde entonces en su mente las letras viajan para después plasmarse en textos publicados.

El comunicador ha viajado incansablemente por todo el estado de Oaxaca y otros lugares de la República Mexicana, ha tenido contacto con la mayoría de los pueblos indígenas y también con sus costumbres y tradiciones , su objetivo es la comprobación de hechos.

“Las redes sociales comunican, pero no hacen periodismo, y hoy en día son los medios de comunicación que dan el equilibrio por el cruce de información,  porque todas las voces tienen derecho a hablar”, expresó.

El periodismo le ha dejado a Alberto López Morales crear grandes lazos de amistad y buenas relaciones, durante estos 30 años con sus reportajes y notas informativas ha ayudado a mucha gente en muchas de las veces inconscientemente, es simple, “al periodista que buscan, es porque lo reconocen”.

 

Sin prensa libre, no hay democracia

El periodista istmeño asegura que el estado mexicano no tiene la capacidad de garantizar la libertad de expresión en este país, y que eso ha hecho más grande la vulnerabilidad en el periodismo.

“Antes se luchaba contra el cacique, ahora hay organismos como Articulo 19 o la CNDH, y se sigue violentando la libertad de expresión y por consiguiente la democracia porque el estado mexicano no da garantías, el periodista no es un ciudadano de excepción, somos cualquier trabajador que se le vulneran sus derechos y garantías individuales y sociales”, expresó.

Además de esta incapacidad de garantizar la libertad de expresión, el periodista en México tampoco tiene garantías de seguridad laboral recalcó López Morales porque simplemente no hay una ley en el estado mexicano que regule la relación de los medios con los periodistas.

“México no es un país justo con los trabajadores de los medios de comunicación, y Oaxaca peor, somos los periodistas mal pagados del país, muchos, y no me atrevo a decir que el 99 por ciento no goza de seguro medico y prestaciones, en mi caso, llevo 30 años de corresponsal y no gozo de prestaciones, y así muchos como yo”, recalcó.

Reconoció que los medios masivos de comunicación y quienes lo dirigen  “son mezquinos y envidiosos” por eso el periodismo es un oficio mal pagado.

“La vida del periodista es patética y cruel desde la realidad, aunque no puedo quejarme de las amistades que he logrado, de mucha gente que he ayudado a entrar a trabajar y por supuesto de los viajes, pero económicamente no se obtiene nada”.

Enfatizó que en estos años de experiencia ve con realismo la presencia de las redes sociales que han hecho una sociedad más despierta y vigilante , pero recalcó que no todo lo que fluye es real, para eso está el periodista debe construir la credibilidad,  comprobar los hechos y ser ético.

“Ser periodista va más allá de una cara sonriente, una voz elocuente o una redacción fascinante, el periodista lucha por sobrevivir económicamente por que es un oficio mal pagado y que trae consecuencia de estrés postraumático sin embargo el que entra al oficio difícilmente sale”, expresó.

Alberto “Beto” Morales como lo conocen, se alimenta con la fuerza que le da el reconocimiento de la gente que lo escucha y lo lee todos los días, son más de 30 años que ha dedicado a su vida al periodismo y lo seguirá haciendo hasta el día que muera.