Paulina RÍOS

OAXACA, (#página3.mx).- Como en pocas y contadas ocasiones en lo que lleva de su administración, este miércoles el gobernador Alejandro Murat llegó prácticamente puntual a “la antesala del Infierno”.

Y no era para menos, pues de lo contrario “ardería Troya”. La ciudadanía oaxaqueña ya constató que con la “Vicente Guerrero”, la “Guardado” y las otras 18 que conforman el frente “Colonias Unidas”, no se juega.

La cita fue agendada para las 11:30 horas de este miércoles 12 de julio de 2017, al inicio de la calle por la que se entra al basurero municipal y a la Mandatario llegó a las 11:35 horas, solo a la orilla de la carretera; a lo alto de ese cerro, donde operaba la organización FP-14 de Junio, se le conoce como El Infierno.

Horas antes ya se habían ido concentrado poco a poco las y los habitantes de esa zona para constatar que Murat cumpliría su promesa.

También desde temprano habían llegado decenas de funcionarios, policías y carros de basura, estos últimos estacionados a orilla de carretera empezando en La Y y hasta la entrada de la Vicente Guerrero.

En cuanto puso un pie fuera de su camioneta Jeep negra, el gobernador fue rodeado por los vecinos inconformes con la presencia y vandalismo de integrantes del Frente Popular 14 de Junio y que desencadenó la acción ciudadana que mantuvo cerrada la circulación de la carretera 175 y el basurero por 11 días.

En medio de la carretera -cerrada a la circulación normal- fue recibido, junto con el secretario General de Gobierno, Héctor Mafud,  por la presidenta municipal De la Villa de Zaachila, Maricela Martínez Coronel, quien le entregó el bastón de mando.

Se le unió el agente municipal de la Vicente Guerrero y mientras caminaban hacia donde simbólicamente quitarían la barricada para dejar el paso libre al basurero tras firmar el acuerdo, las personas le gritaban al gobernador: “No estás en campaña”, pues iba muy sonriente y saludando con la mano en alto a todos, como acostumbra hacerlo precisamente desde la campaña.

Se le acerca una mujer de aspecto humilde, quien le ofreció su rebozo para taparse del sol, lo toma y se lo coloca en el cuello dándole luego un abrazo, aunque más adelante se lo quitara.

Decenas de personas querían también saludarle personalmente y de repente se hizo un tumulto que alentó el paso de los funcionarios.

Las personas de atrás empezaron a gritar: ¡Que se vayan esos de prensa!, ¡No queremos prensa!, ¡Que los linchen!, ¡El Gobernador vino a hablar con nosotros!, mientras todos querían grabar o fotografiar el momento con sus celulares.

Los ánimos empezaban a calentarse. El enojo, la falta de justicia, el resentimiento social por los abusos que han padecido están a flor de piel en este lugar y con cualquier cosa que no les parezca, salen a flote.

El agente municipal, Rey Francisco Valencia, no solo da la bienvenida al gobernador y le agradece haber ido, si no que le advierte que si no cumple los acuerdos alcanzados, la misma gente de Colonias Unidas se lo demandará.

“Agradecemos señor gobernador por el compromiso que con nosotros los representantes de colonias, el día 10 de julio de 2017, de darnos plena seguridad a nuestras colonias y de aplicar la ley de manera contundente en contra de los miembros y líderes de la organización 14 de Junio CNP, que ha lacerado nuestros derechos, robando, matando, violando, despojando, destruyendo a nuestros ciudadanos.

“Esperamos que este compromiso sea real o de lo contrario estas mismas personas se lo demandará”, advirtió.

Murat da el micrófono a la presidenta municipal de Zaachila, pese a que su equipo de logística no la había tomado en cuenta en el programa. Por los rostros tensos, se notaba que querían que el gobernador estuviera el menor tiempo posible en ese lugar; sin embargo, habló Maricela Martínez aunque en respuesta recibió rechiflas.
Mafud, cual presentador de fiesta, anunció la participación del gobernador “en este momento histórico”.

La voz del Mandatario aunque trataba de imponerse, se perdía algunos metros adelante de donde estaba, pues el equipo de sonido era malo. Las y los habitantes tuvieron que guardar silencio para escuchar, hasta los murmullos y arengas se suspendieron. Todo era expectación por saber qué contenía el acuerdo y qué diría el gobernador.

Rodeado de algunos de sus secretarios de Estado, como el de Salud, el de Medio Ambiente, el Fiscal y el vocero oficial, el Gobernador inició su participación con:

“Amigos, queda claro que el pueblo unido jamás será vencido”, lo que le valió el aplauso inmediato, no sin que iniciaran los gritos de “Fuera la 14 de Junio”.

“Quiero dejar patente que los gobernantes y eso incluye al gobernador, están para servir a su pueblo y a su gente”, decía Murat y enseguida le respondieron: Como debe de ser.

“Ustedes mandan y claramente han hecho sentir el peso de una deuda histórica que tiene el estado de Oaxaca para con ustedes y sus familias. El día de hoy estoy aquí gracias al voto de confianza que me han dado ustedes y que no vamos a fallar.

“Quiero agradecer y reconocer a cada una de las colonias y a sus representantes, con los que me reuní en días anteriores”, agregó y nombró a cada una de las colonias en conflicto y a cada representante, mientras lentamente daba vueltas sobre sí mismo buscando que todas las personas le escucharan.

“Este es un gobierno que sabe escuchar, pero especialmente lo dije, como dicen muchas pancartas que veo aquí, los protagonistas, los que deciden son los ciudadanos, son ustedes, yo quiero agradecer su voto de confianza para que yo pueda estar aquí y empezar una nueva ruta que pueda atender las grandes demandas que tienen sus colonias, empezando porque se aplique la justicia”, mencionaba y de inmediato le corearon: Justicia, justicia.

“Que nunca más, que nunca más, regrese la inseguridad”, y respondían nunca más. “Que nunca más sus familias y especialmente sus hijos vivan esa tensión de inseguridad” y le recordaban a Benito Juárez: El respeto al derecho ajeno es la paz.

El gobernador volvía a reiterar que se comprometía para que “cuadra por cuadra” vieran cuáles eran sus necesidades, y aunque reconoció que la inseguridad era el tema central, en todo su discurso nunca mencionó a quienes han sido acusados de generarla: integrantes de la organización 14 de Junio.

Ello provocó que poco a poco la gente empezara a enojarse nuevamente.

El gobernador volvía a repetir: “El pueblo unido, jamás será vencido”, y pedía que lo acompañaran con mayor fuerza: El pueblo unido… Jamás será vencido, repetían, pero insistían en “Fuera la 14 de junio”, “fuera la 14 de junio”, “cárcel para los de la 14 de junio”.

Para concluir su discurso, Murat anuncia que va a firmar el acuerdo y se abrirá la calle, pero casi nadie le escucha. Deja el micrófono, le dan una pluma que no pinta, le dan otra y firma el acuerdo y quita uno de los sacos de arena que impiden el paso, mientras los ánimos se van caldeando más y más, preocupando al equipo del gobernador.

Poco a poco corre el falso rumor de que el gobernador no había firmado el acuerdo y la gente lo creyó de inmediato porque nunca hizo mención alguna sobre la 14 de Junio y mucho menos se deslindó. Pesaba en el ánimo popular la fotografía que se tomó “Pancho Mugres” con el gobernador y de quien se dice es su protegido.

Empiezan a ser más fuertes y seguidas las exigencias de “Fuera la 14 de junio”, y cómo Murat no decía nada, las consignas fueron de impedir que se fuera del lugar.

Agarren sus camionetas, no lo dejen salir hasta que digan de la 14 de Junio. Queremos acciones, no palabras. Quemen los vehículos. Vamos a lincharlos, se oía con enojo y de inmediato dijeron: “No hay acuerdo, no entran los camiones de basura”.

Al darse cuenta de la situación, Murat se esforzaba en alzar la mano con el documento del acuerdo firmado mientras su equipo lo encaminaba hacia sus camionetas lo más rápido posible. Tal era el temor de que pudiera pasarle algo al gobernador, que hasta los funcionarios de primer nivel hicieron tareas de seguridad y ellos mismos hicieron vallas para que pudiera salir.

Vanos fueron los esfuerzos del Mandatario, pues el falso rumor creció y se fortaleció más rápido ante el descrédito que tiene el gobierno.

Después de el gobernador subió a su camioneta, todos los demás lo hicieron lo más rápido posible y “pies en polvorosa” salieron del lugar, dejando a unos cuantos funcionarios menores haciéndose bolas con la entrada a los camiones de basura.

Por la mala organización, la oportunidad del momento histórico se volvió en contra del gobernador y obligó a este salir de inmediato en entrevistas radiofónicas, tanto locales como nacionales, para asegurar que todo había sido un éxito y que la carretera y el basurero habían abierto, aunque esto se logrará tres horas después.