Música para Camaleones | ANTONIO MUNDACA

Benjamín Tomás Miguel es el añejo líder de un número nutrido de ambulantes que se ubican en las principales calles del centro de la ciudad de Tuxtepec y se ha convertido en el personaje indigno del mes en el municipio del norte de Oaxaca por la manera en que se ha hecho público el provecho de sus negociaciones de campaña, que le han redituado en muchos beneficios personales a costa del erario público y que parecen no tiene llenadera.

Tomás Miguel ha sido beneficiado por la actual administración que encabeza Fernando Bautista Dávila, con la legalización de dos colonias irregulares de más de 11 hectáreas donde el líder ambulante ha hecho negocios con predios desde el año 2008 y ha vendido, según sus propias palabras, al menos 212 lotes; y que de acuerdo a declaraciones del Regidor de Desarrollo Urbano, Álvaro Bacelis, las ganancias del líder ambulante antes de la aprobación del cambio de uso de suelo por parte del cabildo ya eran de 33 millones de pesos.

¿Pudo Tomás Miguel vender lotes irregulares a pesar de que es violatorio a la ley y hacerlo sin un brazo de corrupción que alcance a la autoridad municipal o a la Comisión para la Regularización de la Tenencia de la Tierra Urbana del Estado de Oaxaca (Coreturo)?

Regularización de terrenos otorgada por el actual Gobierno Municipal, a pesar de obvios conflictos de intereses en el cabildo para tal aprobación y enfrentamientos sociales futuros, ya que existen otras 67 colonias que viven en la irregularidad, pero no han tenido como dueño de los predios a un comerciante y chantajista innato como Benjamín Tomás Miguel, que hoy –como en el gobierno anterior- es solapado por el Ayuntamiento porque lo ven como uno más de sus socios, un Ayuntamiento que por un lado anuncia nuevos proyectos de desarrollo urbano, y por otro acentúa los problemas de la mancha urbana legalizando a prisa y de manera forzada terrenos para pagar facturas políticas.

La cereza de este pastel envenenado para las aspiraciones de reelección de la actual administración, se da con los datos revelados por la periodista Claudia Ramos, quien documentó que el gobierno municipal pretende convertir a la céntrica calle Matamoros de esta ciudad -que atraviesa las 4 avenidas principales donde existe el comercio formal- en una especie de “Tepito tuxtepecano”, donde puedan guarecerse los ambulantes protegidos por Benjamín Tomás Miguel y de esta forma, perpetuarse en las calles del centro de la ciudad.

Dicho proyecto fue confirmado por Sergio Morales Felipe, mano derecha de Benjamín Tomas Miguel y representante de la Alianza de Comerciantes Ambulantes de la Cuenca del Papaloapan (Alcacup), que funge además en la administración municipal actual como Jefe de Mercados, y quien manifestó: “entre los comerciantes ambulantes ya nos pusimos de acuerdo en los espacios, a la ciudadanía les pido que lejos de estar criticando, no tengan miedo a los cambios” (Sic). El cinismo completo y el tráfico de influencias a todo su esplendor.

Benjamín Tomás Miguel mantiene el control de las cuotas de agremiados que se han disparado en los últimos 8 meses.

A pesar de que el gobierno solo reconoce a 750 ambulantes censados, las calles han sido copadas de ambulantes en zonas donde antes no existían y es gráficamente documentable. Tomás Miguel que ha sabido administrar los recursos del ambulantaje para hacer fama y fortuna a costa de un sector desprotegido y necesitado de trabajo.

Personas a las que usa como carne de cañón y ejército electoral de manera activa, al menos desde hace 15 años, y que le ha redituado en una candidatura como regidor en 2010 en la planilla de Jesús Chucho Hernández, y la Regiduría de Obras en el trienio de 2014-2016 en la administración de Antonio El Gordo Sacre Rangel, con quien fue cómplice y disciplinado hasta el final y la imposición como Síndica Hacendaria de su hija Blamca Estela Tomás Meza en el bienio 2017-2018.

Las primeras posiciones operando para el Partido Revolucionario Institucional (PRI), ahora para el Partido del Trabajo (PT) y en la actualidad con coqueteos con el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), o la posible coalición donde pretende imponer a otros de sus hijos o él mismo convertirse en Síndico.

Ha podido mantenerse en el poder como dirigente del ambulantaje bajo las siglas de la Unión General Obrera, Campesina y Popular (UGOCP) Margarito Montes Parra -una incisión de la UGOCP que encabeza Karina Barón Ortiz, con quien en 2012 tuvo pleitos por el membrete de la organización social por el “fideicomiso de ambulantes”, un proyecto misterioso donde se pretendía que con el pago de derecho de piso de los comercios informales fueran reubicados al Mercado Avante. Conflicto donde la Diputada Federal lo acusó en 2014, de realizar reuniones en colonias, pedir cooperaciones y promesas de vivienda que eran un fraude.

La Alcacup, que encabeza también Benjamín Tomás Miguel, ha sabido cobrarle al Presidente Municipal de Tuxtepec Fernando Bautista Dávila las facturas por el apoyo que le dio en campaña. Hoy busca el nuevo terrateniente perpetuarse en el poder negociando con todos los aspirantes de todos los partidos.

En privado, actores políticos comentan que Benjamín Tomas Miguel se jacta de haber hecho presidentes a Antonio Sacre y a Fernando Bautista Dávila y que se acercan los tiempos en que él mismo pueda candidatearse a la Presidencia Municipal de Tuxtepec, por el PT, por Morena, por el PRI o por quien se deje.

Por el momento, la oferta que entrega con quienes negocia su apoyo son 5 mil votos orgánicos, varios millones de pesos y un ejército de comerciantes para la movilización del día de la elección. Los mismo que ofertó a todos los candidatos en el proceso electoral pasado y fue Fernando Dávila quien le compró la oferta y con quien Benjamín Tomás pactó tres cosas: la regularización de sus colonias –que ya le cumplió-, la posición dos para su hija -que ya le cumplió-, y la aprobación de un proyecto para construir una Macro plaza, y como condición para sacar el ambulantaje de las calles.

El proyecto de cerrar las calles céntricas para dar pie a un cerco de ambulantes tiene dos lecturas: se trata de un chantaje o una medida de presión consensuada con el Gobierno Municipal para destinar recursos para dicha obra, o se trata de una solución a la promesa que falta por cumplirle el actual munícipe a Benjamín Tomas Miguel. Y es que en el proyecto de la Macro Plaza para ambulantes hay una particularidad, Benjamín Tomás ya trae el proyecto hecho y tiene un costo de 45 millones de pesos y además, debe ser construido por una empresa que también él propone. Bussines and bussines.