Alejandro Solalinde ante alumnado y profesorado del Instituto de Estudios Superiores del Istmo de Tehuantepec.

Diana MANZO / Corresponsal

JUCHITÁN, Oax., (#pagina3.mx).- Alejandro Solalinde Guerra,  director del albergue “Hermanos en el Camino”, ubicado en Ciudad Ixtepec, dio a conocer que a pesar de que el Estado mexicano lo niega, sí existe presencia física de policías estadounidenses en la frontera sur, quienes vigilan el trabajo de los agentes del Instituto Nacional de Migración  (INM) para que hagan bien su trabajo, porque no confían en ellos.

En el marco de su visita a las instalaciones del Instituto de Estudios Superiores del Istmo de Tehuantepec (IESIT), en donde ofreció una conferencia a jóvenes estudiantes y también recibió un reconocimiento por su ayuda humanitaria y defensa de los derechos humanos de parte de los directivos de esta institución, Solalinde Guerra señaló que la situación de violencia sigue en aumento para las y los migrantes que cruzan el territorio mexicano por la frontera sur.

Denunció que ahora la nueva forma de violentar y torturar a migrantes es a través del uso de pistolas o chicharras eléctricas, tal es el caso que recientemente documentó de un migrante guatemalteco.

Relató que cuando fue detenido no quería decir su nacionalidad, entonces los agentes le dieron en el rostro con la chicharra, posteriormente lo desvistieron y quisieron lastimarle sus testículos, sin embargo el joven migrante gritó antes.

“Lo que vivió el migrante guatemalteco se llama tortura, tenemos grabaciones, pruebas y todo lo que sucedió y lo hemos presentado al nuevo delegado del INM, el licenciado Jacobo Olaf Rodríguez García, y nos ha confiado que atenderá nuestras denuncias, por que no se vale que además de asaltos, violaciones, ahora tengan que vivir episodios con pistolas eléctricas, eso es una violación grave a sus derechos humanos”, explicó.

Solalinde Guerra dijo que ante el cierre temporal del refugio de migrantes ubicado en Chahuites, considerado un paso importante para las personas migrantes, ahora el grupo Beta del INM, junto con autoridades municipales de esa comunidad, han estado dando el acompañamiento a personas centroamericanas para que continúen efectuando sus denuncias ante la Fiscalía del Migrante, por violencia y asaltos durante su transito por esta zona istmeña.

El sacerdote también expresó que seguirá defendiendo no solo a los migrantes, sino a toda aquella persona que le solicite su apoyo y negó que se trate de protagonismo, sino de falta de interés de las personas responsables en atender los problemas y la defensa de un pueblo que clama justicia.

Además del reconocimiento público que recibió por su labor en la defensa de los derechos humanos, Solalinde Guerra develó una placa con su nombre y fotografía, la cual se ubica en el nuevo salón de doctorado de este instituto educativo.