Un nuevo acto de barbarie tuvo lugar en Pakistán, esta vez en la ciudad Kot Radha Kishan, al este de la provincia de Punjab, donde una multitud golpeó y quemó hasta la muerte a una pareja de cristianos, a quienes habían acusado de “profanar el Corán”. Los hechos fueron confirmados por la policía local, que no pudo hacer nada para impedir semejante linchamiento público.

El matrimonio estaba compuesto por Shahbaz Maseej, de 26 años, y Shama Bibi, de 24, según reportó la cadena de noticias NBC. Al menos 35 personas participaron de la ejecución a golpes de las víctimas, quiienes trabajaban juntas en una fábrica de ladrillos, donde fueron arrojados sus cuerpos calcinados.

El jefe de Policía local le confirmó a BBC que iniciarán una profunda investigación para determinar las responsabilidades en el brutal accionar religioso. El ataque representa el último de los tantos que sufren las minorías religiosas en Pakistán a manos de los islamistas, quienes alegan “blasfemia” para cometer sus feroces ataques.

Bajo las estrictas normas de “blasfemia” que rigen en Pakistán, cualquier que sea acusado por ese “delito” o de insultar el Islam o al profeta Mahoma, puede ser sentenciado a muerte. Sin embargo, en el último tiempo y ante la pasividad de las autoridades, multitudes han hecho justicia por mano propia aún cuando no existieran pruebas contra los acusados.