Pedro MATÍAS

OAXACA, (pagina3.mx).- Trabajadores del Hospital Regional de Alta Especialidad de Oaxaca se declararon en franca “desobediencia civil” hasta que la Secretaría de Salud destituya o exija la renuncia al director general de esa nosocomio, Carlos Agustín Arnaud Carreño, por incurrir en actos de discriminación al eximir de pagos por atención médica a políticos, líderes sociales y diputados y negarles el servicio a campesinos o indígenas.

El secretario de la Sección 96 del Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud, Fausto Martínez Morales, anunció que como parte de su “desobediencia civil”, el próximo viernes 12 de diciembre realizarán un paro de labores de 24 horas en las áreas de consulta externa, laboratorio, administrativas y servicios ambulatorios, lo único que permanecerá abierto será urgencias y hospitalización.

Y si persisten en proteger a Arnaud Carreño, los 740 trabajadores se declararan en paro indefinido el próximo cinco de enero, claro, sin descuidar las áreas prioritarias que pudieran poner en riesgo la vida de los pacientes, aunque sí afectarían unas 3 mil consultas y dos mil estudios de laboratorio.

La inconformidad de los trabajadores es el trato discriminatorio que se da a la población rural e indígena y de privilegios a la clase política, además, porque los recomendados han interpuesto por denuncias en contra de 24 médicos, enfermeras y trabajadores sociales por no recibir trato de hospitales privados.

[pull_quote_center]Mencionó que pese a que el Hospital tiene entre el 98 y 100 de ocupación, han documentado por lo menos siete casos donde el director Arnaud Carreño privilegia a políticos como Jaime Larrazábal Bretón, el dirigente del Partido Unidad Popular, Uriel Díaz Caballero y al diputado federal del PRI, Samuel Gurrión, quienes recibieron atención médica y ninguno pagó porque se lo endosaron al Seguro Popular.[/pull_quote_center]

En el caso del priista Jaime Larrazábal –hermano del panista Fernando y Jonás (el señor de los quesillo vinculados en el escándalos de extorsión en casinos de Monterrey)- fue hospitalizado con traumatismo craneoencefálico a terapia intensiva.

El problema fue que el director ordenó desocupar un cuarto de hospitalización para que se hospedarán sus familiares del paciente cuando no es hotel ni hospital privado y sobre todo cuando a gente humilde tiene que dormir en el piso y en la intemperie o simplemente se les niega atención con el argumento de que no están en su catálogo.

Lo que es peor, los 170 mil pesos que costó la atención médica del priista se le cargó al seguro popular cuando a la gente sin recursos no le perdonan ni el saludo.

Consideran que el hospital no fue creado para eso, es un ejercicio indebido de sus facultades y además denigra la función de los trabajadores que ahora tienen que afrontar demandas penales interpuestas por los recomendados.

[pull_quote_center]Otro caso fue el del dirigente del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT), Uriel Díaz Caballero, quien tuvo a sus “pistoleros o guardias” armados mientras estuvo hospitalizado y todavía no pagó alrededor de 70 mil pesos.[/pull_quote_center]

[pull_quote_center]Otro es el diputado del PRI Samuel Gurrión, que se va hacer estudios y los cubre el Seguro Popular cuando ellos tienen capacidad económica para cubrir esos gastos.[/pull_quote_center]

Hace tres meses, menciono, un paciente recomendado metió una demanda porque hubo algunos problemas en atención y el doctor Bernal Álvarez Méndez estuvo privado de su libertad durante dos días.

Y el último caso hay una demanda contra 23 médicos, enfermeras y trabajadores sociales que tienen que defenderse legalmente.

Entonces, “para los trabajadores, el director está desconocido desde hace tres meses y si dimos una tregua, esperamos que la Secretará de Salud cumpla, por lo pronto, al interior estamos en un proceso de desobediencia civil y el único punto que tenemos es la destitución o renuncia de Carlos Agustín Arnaud Carreño”, puntualizó.

 

Nnn