Diana Manzo/Corresponsal

JUCHITÁN, OAX.- Unos 500 profesores pertenecientes a la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), de los seis sectores educativos de la región del Istmo, tomaron las instalaciones del Instituto Nacional Electoral (INE) en Juchitán y Tehuantepec.

Los manifestantes rechazan las elecciones del próximo 7 de junio y exigen la aparición con vida de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa.

Los mentores que conforman el 20 por ciento de la membresía magisterial exigieron al gobierno mexicano la presentación con vida de los normalistas, quienes desaparecieron el pasado 26 de septiembre del 2014.

Sin suspender actividades, los maestros señalaron que como acuerdo nacional de la CNTE a partir de esta fecha realizaran diversas acciones para impedir que las elecciones a diputado  federal  en el Estado de Oaxaca  se realicen.

Adrián Ramírez Castillo, representante del sector Juchitán expresó que el magisterio de la sección 22 rechaza contundentemente las elecciones debido a que no ha habido avance en la política mexicana.

Dijo que maestros de los sectores de Juchitán, Matías Romero y Reforma de Pineda se encuentran en las instalaciones del INE del distrito séptimo de Juchitán, mientras que los de Salina Cruz, Tehuanepec y Ciudad Ixtepec en el distrito V de Tehuantepec como parte del arranque al boicot electoral.

Abundó que este boicot contempla la defensa de las instituciones educativas, en donde no permitirán la instalación de las casillas electorales el próximo 7 de junio, fecha en que los ciudadanos votaran para renovar a los diputados federales en el estado de Oaxaca.

Ramírez Castillo dijo que la encomienda del comité directivo estatal de la Sección 22 es que no permitirán que las casillas se instalen en las escuelas del estado de Oaxaca, por lo que pidió a los padres de familia su apoyo en el movimiento.

“Estamos arrancando el boicot y todo porque los partidos políticos, los diputados, senadores y gobernadores así como el propio ejecutivo nacional han sido la punta de lanza para que las reformas estructurales se aprueben, por eso no los queremos”, concluyó.