Pedro MATÍAS
OAXACA, Oax. (pagina3.mx).- Los Centros de Derechos Humanos “Bartolomé Carrasco Briseño” (Barca) y Asesoría a Pueblos Indígenas (Cedapi) exigieron se ordene el arraigo de los comandantes de la Policía municipal de Santa Cruz Itundujia y de la Policía Estatal, así como de sus subalternos que participaron en la ejecución “extrajudicial” de Efraín Cruz López.El presidente del (Cedhapi), Maurilio Santiago Reyes y la representante de Barca, Minerva  Martínez Lázaro, demandaron a las autoridades gubernamentales se realice una investigación imparcial de los hechos asentada en el legajo de investigación 888/2015 y se castigue a los policías que ejecutaron al indígena mixteco Efraín Cruz López.
De igual forma, se ordene el arraigo del comandante de la Policía Municipal de Santa Cruz Itundujia, Aquileo Cruz García, y de cinco de sus subalternos, así como del comandante de la Policía Estatal, Máximo López Avendaño, y cuatro de sus elementos que son señalados en esta “ejecución extrajudicial”.
También piden se garantice el respeto de los derechos humanos consagrados en la Constitución Federal y en la Convención Americana de Derechos Humanos por parte de  las autoridades municipales de Santa Cruz Itundujia.
Además, se protejan los derechos de las niñas y los niños que fueron afectados  emocionalmente, toda vez que fueron suspendidas las clases en la comunidad de Morelos, perteneciente a Santa Cruz Itundujia.
También se pronunciaron en contra de la violencia que generan los cuerpos de policías  municipales en algunas comunidades del estado de Oaxaca, como el que ocurrió el pasado 21 de marzo.
Efraín asistió a un baile popular que se realizó en la colonia La Primavera donde estuvo tomando cervezas. Ya de madrugada salió del lugar para abordar su automóvil Tsuru color guinda con placas de circulación TKU-3649 y regresar a su casa acompañado de un joven.
A la salida del baile sacó su pistola calibre 22 y realizó tres disparos al aire. Fue entonces que se inició una peliculezca persecución. En una patrulla del ayuntamiento, el síndico suplente de Santa Cruz Itundujia, Eleucadio Romero, junto con los comandantes de la policía estatal, Máximo López Avendaño y de la municipal, Aquileo Cruz García, acompañados por cuatro elementos de la policía estatal y cinco policías municipales fueron a su cacería.
La persecución cubrió una ruta de 11 kilómetros. Y a las 03:20 horas aproximadamente, la Policía que viajaba en la patrulla 0049 les dio alcance precisamente frente a la escuela primaria “Jacobo Herrera Salazar”, en el centro de la comunidad de Morelos. Ahí la patrulla le cerró el paso al automóvil particular y los uniformados abrieron fuego contra los perseguidos.
La descarga de los fusiles y el aullido de los perros despertó a la comunidad para dar testimonio de la muerte.
En testigo reveló que durante el tiroteo, Efraín bajó de su vehículo e intentó correr hacia los cafetales de la parcela escolar, a donde fue seguido por los elementos policiacos, quienes en esa zona le dispararon hasta causarle la muerte.
El sobreviviente logró huir gracias a que los policías, en cuanto vieron escapar a Efraín se lanzaron sobre él, sin ocuparse más del auto, mientras algunos otros uniformados se dedicaron tan sólo a recuperar los casquillos de las balas detonadas, desapareciendo la evidencia de sus disparos.
La familia del difunto asegura que, según los testigos, los elementos de seguridad que intervinieron en este homicidio se escaparon con ayuda del Síndico Suplente de Santa Cruz Itundujia, además de que las autoridades responsables de realizar las diligencias en el lugar de los hechos no las efectuaron con oportunidad.
Las autoridades ministeriales y médicos legistas levantaron el cuerpo 11 horas después del crimen y es que el síndico Donato Sánchez García dijo que la comunidad de Morelos no era segura para los peritos y pidió “que movieran el cuerpo y se lo llevaran a Itundujia”.
“Hemos mirado en la televisión que dicen que si se muere alguien no pueden tocarlo ni moverlo, entonces, cómo lo íbamos a trasladar, Querían que se alterara la escena del crimen”, por eso no lo hicimos confesaron las autoridades.
“Aquí, el problema es que ustedes como policías municipales y estatales cometieron este crimen, el problema es con ustedes no con los que vienen de fuera le aclararon a la autoridad”.
La comunidad, le hicieron saber, lo único que esta pidiendo es justicia por esta masacre que cometieron y porque dejaron viuda a la señora Esther Cruz Núñez viuda y huérfanas a dos niñas, Abril Ariadna y Jenifer, de solo dos años y dos meses de nacida, respectivamente.
A su vez, la señora María Edith López Núñez exigió castigo porque a su hijo “lo ejecutaron. También tenemos miedo de hacer este tipo de acusación porque tenemos familia. Queremos que la ley nos proteja. Que esta masacre no quede impune. Que paguen los culpables y todavía están trabajando en la presidencia municipal”.
“Fuimos a Itundujia y los policías todavía nos retan como si nosotros fuéramos basura, nos tratan de humillar y la comunidad no está para aguantar esta humillación”, puntualizó la autoridad municipal.