Pedro MATÍAS
OAXACA, Oax. (pagina3.mx).- El Frente Indígena de Organizaciones Binacionales (FIOB) advirtió que si persiste la política de oídos sordos y actitud negligente de los gobiernos federal y estatal para atender “la rebelión de los jornaleros agrícolas”, tomaran consulados, bloquearan carreteras y procederán a cerrar los puentes internacionales.

Así lo dio a conocer el Coordinación General del FIOB, Romualdo Gutiérrez Cortés, quien agregó que “a pesar de que los tres órdenes de gobierno (municipal, estatal y federal) presumen un país diferente al que vivimos, la rebelión de los jornaleros agrícolas del Valle de San Quintín demuestran que estamos como en la época del porfiriato pero de este siglo”.
Mencionó que según estudios de movilidad humana, se calcula que alrededor de 300 oaxaqueños, de los cuales 50 mil son niños y niñas, se encuentran trabajando en los campos agrícolas del país en condiciones inhumanas.
Por esta razón, la madrugada del pasado 17 de marzo, miles de jornaleros del Valle de San Quintín tomaron la valiente determinación de realizar un paro de labores ante las inhumanas condiciones de trabajo a las que han sido sometidos por décadas, sin que alguna autoridad estatal, municipal y federal hayan tomado cartas en el asunto ah protegido a los explotadores.
Destacó que más de la mitad de los jornaleros agrícolas proceden de los estados más pobres del país como Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Veracruz y el 81% no logró concluir la educación secundaria, cifra que se incrementa entre la población indígena, la más vulnerable a la explotación laboral.
Las organizaciones civiles y académicos que conforman la Red de Jornaleros Internos en México, de la que forma parte el FIOB, han concluido que el 90% de los trabajadores no cuentan con un contrato formal de trabajo.
Y es que un jornalero agrícola trabaja 15 horas al día mientras que en la Ley Federal del Trabajo está establecida una jornada laboral de acuerdo al salario remunerado en horas que satisfaga las necesidades de los trabajadores, en promedio, la jornada media laboral de los Jornaleros Agrícolas es de 57 horas para los hombres y 65 para las mujeres.
Aunado a ello, los problemas de salud en los campos de cultivo son una de los principales afectaciones que sufren los jornaleros agrícolas, ya que más del 80% -según datos del INEGI- no cuentan con prestaciones laborales y sociales es decir no pueden acudir al médico en caso de enfermedades o accidentes y si dejan de trabajar, dejan de obtener dinero para ellos y sus familias.
También recordó que en febrero de 2013 muchos jornaleros fueron abandonados en el desierto de Sonora por exigir las condiciones de salario y prestaciones laborales conforme a lo marca la ley.
Además, la discriminación que padecen en el caso de mujeres, niños, indígenas y pobres, es persistente, ya que casi 40% de las mujeres indígenas recibe un menor salario que sus compañeros y el 34.7% de las mujeres declararon haber sido humilladas en su jornada laboral.
Entonces, la sistemática violación a los derechos laborales y humanos por parte de muchas empresas agrícolas, tanto en el Valle de San Quintín como en 18 estados más de la República Mexicana, es asunto de todos los días, puntualizó.