Territorio Score
BOSTON, Massachusetts, EU.- Amelia García García y Eduardo Chong fueron dos de los corredores de la Verde Antequera que contendieron en el maratón más antiguo de la era moderna, el cual se corrió bajo una constante lluvia, fuertes rachas de vientos y a poco menos de seis grados centígrados.
Con un tiempo de 2 horas 46 minutos y 55 segundos, el oaxaqueño Eduardo Chong finalizó la prueba que inició en Hopkinton, pueblo ubicado en el condado de Middlesex en el estado de Massachusetts y que tras cruzar las poblaciones de Ashland, Framingham, Natick, Wellesley, Newton, Brookline finaliza en el centro de la ciudad de Boston.
El triatleta del Club Avantti se ubicó en la elite de los corredores extranjeros y extraoficialmente se colocó como el séptimo mejor mexicano en la competencia así como la posición 536 de su división y 634 a nivel general.
Por su parte, la maratonista Amelia García García cumplió el reto de Boston, al finalizar la prueba en 3 horas, 47 minutos y 31 segundos y ocupar la posición 74 de su división en una competencia en la cual participaron 6 mil 166 corredores extranjeros.
Asimismo, en la competencia participó el triatleta y tenista oaxaqueño Miguel Ángel Martínez, quien finalizó la competencia en 3 horas, 13 minutos y 46 segundos para ubicarse en la posición 944 de su división.
El dominio de los atletas etíopes volvió a estar presente en la 119 edición del Maratón de Boston, la segunda que se corre tras los atentados de 2013 y que ganó Lelisa Desisa, con un tiempo de 2h.09:17, seguido por su compatriota Yemane Adhane Tsegay.
El tercer lugar fue para el keniano Wilson Chebet que al final no pudo con el tirón que dieron los dos corredores etíopes, que estuvieron solos en la lucha por el triunfo.
En mujeres se impuso la keniana Caroline Rotitch, con un tiempo oficioso de 2h.24:55, tras batir en los metros finales a la etíope Mare Dibaba. La también etíope Buzinesh Deba completó el podio.
De nuevo las medidas de seguridad fueron extremas al verse a través de toda la ciudad a agentes de Policía, especialmente en el área de la meta.
Entre los cerca 30,000 corredores que se inscribieron para la prueba, hubo varios que fueron heridos durante el atentado terrorista de las bombas de 2013.
Con una temperatura por debajo de los cinco grados centígrados, los corredores etíopes y kenianos fueron siempre los que estuvieron al frente junto con los estadounidenses, que al final iban a ocupar entre ellos los nueve primeros puestos.
En medio de un impresionante despliegue de seguridad, la carrera pareció volver a la normalidad, aunque a lo largo del recorrido abundaron los carteles que decían “Boston Strong” (Con la fuerza de Boston).