Antonio MUNDACA/Corresponsal

TUXTEPEC, Oax., (página3.mx).- Karina Barón Ortiz será diputada federal a partir del 1 de septiembre de este año. Por acuerdo cupular y de la mano de Benjamín Robles Montoya logró el ascenso político que el PRI le negó en el sexenio de Ulises Ruiz Ortiz (URO). 

Fue electa diputada por la vía plurinominal por el PRD el 7 de julio de este año y consumó el distanciamiento del PRI de la organización que encumbró su antiguo protector, el extinto salinista Margarito Montes Parra.

Con URO, la líder de la Unión General Obrera Campesina y Popular (UGOCP) solo había recibido dinero. Alrededor de 8.5 millones de pesos en el 2010, de acuerdo con un reportaje publicado en Diario Oaxaca, firmado por Águeda Robles el 30 de noviembre del 2013. La aventura política y las concesiones del Ulisismo habían sido menores para la Ugocepista.

“Ojalá que el PRI se fije en los dirigentes sociales y no en los fósiles que siempre ponen por favoritismo, de los que ya se quedaron sin chamba y no tienen bases sólidas y trabajo social”, dijo Karina Barón Ortiz como delegada estatal de la UGOCP, el 4 de diciembre de 2010, en la agonía del gobierno de Ulises Ruiz Ortiz, durante la entrega de 200 concesiones a transportistas afiliados a dicho grupo realizada por la extinta Comisión del Transporte (Cotran) en medio de protestas.

Se ventiló en los medios regionales que dicha liberación fue un pago de facturas, insuficiente por el apoyo que brindó la UGOCP al candidato perdedor de la elección a gobernador por el PRI, Eviel Pérez Magaña, en julio de ese año. Barón Ortiz alzaba la mano para ser considerada candidata a la diputación federal por el distrito 01 de Tuxtepec.

 

Seis años de la muerte de Margarito Montes Parra

Cuando asesinaron a Margarito Montes Parra, dirigente nacional de la Unión General Obrera Campesina y Popular (UGOCP), el 30 de octubre de 2009 en Cajeme, Sonora, el emporio económico y político que significó su organización quedó dividido en tribus que entraron en la disputa por su control.

La agrupación, desde antes de la muerte del también ex dirigente del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) ya había dado avisos de división en los estados de Oaxaca y Veracruz, donde por más de dos décadas tuvo su bastión, a pesar de sufrir las ejecuciones de familiares cercanos de Montes Parra.

En marzo de 2007 había sido ultimado Jorge Adrián Montes Vega -de 26 años de edad- en el palenque Cocórit en Sonora. Presunta víctima de una célula de los Beltrán Leyva. No se aclaró si la ejecución se dio por el resultado de una pelea de gallos o fue un asunto ligado a la delincuencia organizada.

A la pérdida de su hijo, se sumó la de su hermano Héctor Montes, que fue asesinado en Nopaltepec años antes y otro de sus hermanos fue baleado en Novara, ambas comunidades del municipio veracruzano de Cosamaloapan.

Seis años después de que su esposa Consuelo Herrera determinara enterrarlo en Texcoco, Estado de México, junto a su hijo Miguel Montes Herrera- quien también murió en el mismo atentado- la UGOCP quedó a nivel nacional en manos de Miguel Ángel Castro Cossío quien enfrentó la primera división de dicho grupo en 1992-cuando Margarito fue acusado de ser un instrumento del salinismo y haber sido coptado para que firmara la contrarreforma agraria y la modificación al artículo 27 constitucional, que permitió el “finiquito agrario” a cambio de dinero, protección gubernamental y una diputación.

[pull_quote_center]Seis años después de su asesinato, su “alumna más aventajada” dejará de ser la sombra.[/pull_quote_center]

 

El gran negocio del trabajo social

Karina 3Tras la muerte de Margarito Montes Parra -que alimentó e hizo suyo el lema de Jorge Hank González: “Político pobre, pobre político”-, la  mujer baluarte que creció al amparo del líder social aprendió sus modos de negociación: las movilizaciones como medida de presión.

Se hizo a puerto con la última bandera que Montes Parra enarboló previo a su muerte, en un intento de alejarse de la violencia con la que arrancó la UGOCP protegida por el gobierno oaxaqueño de Heladio Ramírez López y dejó centenares de muertos  en nombre del reparto de tierras: la gestión de recursos para campesinos y créditos para el fomento de la productividad agraria, la realidad embalsamada de la lucha social.

En “el gobierno del cambio” en el 2012 de manera oficial le fueron otorgados 14.5 millones de pesos a la UGOCP que se tradujeron en votos para el nuevo padrino de Karina Barón que acabaría ganando la elección a senador por Oaxaca: Benjamín Robles Montoya.

 

La coordinadora popular del Senador

Durante 12 años, la organización que encabezó Margarito Montes Parra fraguó su leyenda de la mano del PRI. El líder asesinado hizo alianzas con José Murat y Ulises Ruiz en Oaxaca, y Fidel Herrera en Veracruz.

La líder siguió la escuela de negociaciones.

Iniciado el sexenio de la “Paz y el Progreso”, Karina Barón admitió que también trabajaban con el gobierno federal encabezado por el PAN e iniciaban negociaciones con el gobierno naciente de Gabino Cué y la alianza opositora que lo llevó al poder.

Envió guiños de camaleón al poder que serían advertidos y tomados en cuenta.

[quote_box_left]“La UGOCP no tiene colores, ni trato ni dueño”, sentenciaría de cara a la renovación de la dirigencia nacional el 10 de diciembre de ese mismo año tras pugnar por meses que el asesinato de Margarito Montes Parra fue para silenciarlo.[/quote_box_left]

Un año después, el 19 de diciembre de 2011, el precandidato al Senado por el estado de Oaxaca, Benjamín Robles Montoya, la destapó como precandidata a la diputación federal por el Distrito 01 por los partidos de izquierda.

Karina Barón entabló relación con quien era considerado la mano dura de Cué Monteagudo. Ella se desempeñaba como Secretaria General colegiada del Comité Ejecutivo Nacional de la UGOCP y Robles Montoya era entonces el jefe de la Oficina de la Gubernatura del Gobierno del estado de Oaxaca.

Barón Ortiz no sería candidata de la coalición “Movimiento Progresista” integrada por el PRD, PT y MC a pesar de haber invertido varios millones de pesos en su precampaña.

En el proceso sería señalada por Nicolás Estrada Merino, representante de la corriente perredista de Izquierda Democrática Nacional (IDN) –asesinado el 27 de junio de 2013-, por su pasado al servicio del gobierno Ulisista y por aplicar desde la UGOCP un chantaje sistemático a gobiernos municipales para obtener recursos para su organización, compra y manipulación de medios locales y lucro en proyectos productivos.

Benjamín Robles Montoya fue elegido Senador por Oaxaca en el proceso electoral 2012 y Karina Barón fungió como Coordinadora estatal de las zonas rurales de su campaña; sin embargo, el apoyo de la UGOCP a la candidatura de Robles Montoya se apegó al estilo de su mentor Margarito Montes Parra y no fue gratuito.

Cuatro meses después de la elección, el 11 de noviembre de 2012, la reportera Rebeca Luna Jiménez, del periódico de circulación estatal Despertar, publicó la denuncia de dirigentes campesinos, quienes afirmaron que desde la Secretaría de Desarrollo Agropecuario Forestal, Pesca y Acuacultura (Sedafpa), encabezada por Salomón Jara Cruz, se entregaron a la UGOCP 50 millones de pesos para apoyar a Benjamín Robles y dejar la candidatura a la diputación federal por el distrito 01 a Movimiento Ciudadano (MC) que recayó para su compadre y ex aspirante al senado José Soto Martínez, quien acabaría convertido en diputado federal.

 

“Unir Oaxaca”, un proyecto sexenal

En mayo de 2013, el secretario General de la UGOCP, Miguel Ángel Castro Cossío, intentó quitarla de la dirigencia estatal para poner en su lugar a Enrique Jacob González Rojas. El argumento fue recuperar el prestigio de la organización que había entrado en crisis cuando Montes Parra le dio el poder a sus “hermanos y amantes”. No sucedió tal cambio.

Karina 2El pago de favores de Benjamín Robles a Karina Barón continuó en la elección de 2013. La lideresa fue impulsada como candidata plurinominal suplente por el PRD en el lugar número dos de la lista.

El columnista Eusebio Pérez Santos, el 12 de junio de ese año, afirmó que Karina Barón operó con recursos de Caminos y Aeropistas de Oaxaca (CAO) alrededor de 40 millones de pesos antes de la veda electoral a través del programa de empleo temporal, “para que con dinero en mano pueda conseguir los votos que la harán entrar a la Cámara de Diputados”.

Sin embargo el 27 de junio el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), mediante el expediente SX-JDC-544/2013 revocó su candidatura.

A pesar de la “derrota” en la mesa de su aspiración personal, la alianza con el senador oaxaqueño se convirtió en un proyecto que se afianzó con claroscuros ante los rumores en la clase política de un acercamiento de la UGOCP con el ex gobernador José Murat Casab -con quien el extinto líder Margarito Montes afianzó su dominio en la Cuenca- y el proyecto en manos de su hijo Alejandro Murat Hinojosa quien es visto desde Los Pinos como un candidato adelantado del PRI al gobierno de Oaxaca.

Al filo de las intrigas de la sucesión adelantada, el 27 de julio de 2013 -teniendo como pantalla el foro por la defensa de los hidrocarburos mexicanos-, Jesús Romero López, dirigente del Frente de Organizaciones Sociales, Campesinas, Urbanas, Pesqueras y del Transporte (Foscupt)- operador de Robles Montoya- y Karina Barón Ortiz se destaparon como candidatos a dirigir el PRD estatal.

La fórmula no logró el objetivo: apuntalar a Robles Montoya como cabeza visible del Sol Azteca como candidato al gobierno de Oaxaca por las izquierdas.

Sin embargo el sueño renace en 2015. “Unir Oaxaca” es el apéndice, la bandera.

Karina Barón, como diputada federal por el PRD, y Benjamín Robles, como Senador promotor de la Soberanía Nacional por el Movimiento de Regeneración Nacional ( Morena).

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