Con más de mil 600 años de Historia, cultura y tradición, Mitla es Pueblo Mágico

Jazmín Gómez

OAXACA (página3.mx).- Con una edad aproximada de mil 600 años, con gran riqueza cultural, arquitectónica, con un pueblo cálido que aún conserva sus usos y costumbres, la Villa de Mitla, cuyo nombre  proviene del náhuatl “Mictlan”, que significa: “Lugar de descanso”, recibió la denominación por parte de la Secretaría de Turismo del Gobierno de la República, como Pueblo Mágico, además de tres municipios más como Huautla de Jiménez, Teposcolula y Mazunte.

La solicitud y  el registro para el caso de Mitla lo presentó el presidente municipal Jaciel García, quien tras recibir el reconocimiento publicó la noticia en sus redes sociales. Fueron por lo menos 12 los pueblos de Oaxaca que solicitaron la denominación para este año, Santa Catarina Lachatao, San Pablo Villa de Mitla, Villa de Tututepec de Melchor Ocampo, San Antonio Cuajimoloyas, Santa Catarina Juquila, Mazunte, Pluma Hidalgo, Huautla de Jiménez y San Martín Tilcajete, así como San Pedro y San Pablo Teposcolula.

La Villa de Mitla se localiza en la Región de los Valles Centrales y  pertenece al Distrito de Tlacolula. Su clima es seco-templado, pese a variaciones con las estaciones del año. Se presentan lluvias en los meses de junio y septiembre, heladas de regular intensidad.

Cuenta con un templo histórico, el de San  Pablo Apóstol, erigido en el siglo XVI, templo sobre una plataforma prehispánica, y una zona arqueológica en pleno centro de la población, considerada como “La ciudad de los palacios”.

Cuenta con otros sitios históricos como El calvario (edificio antiguo), el mogote (vestigio prehispánico) y cuevas prehispánicas cercanas a la población. Las festividades tradicionales en Mitla son el 25 de enero se celebra la fiesta de San Pablo Apóstol; 31 de octubre, 1 y 2 de noviembre se celebra la fiesta de todos los santos y el día de muertos; 15 y 16 de agosto se celebra la fiesta de San Pedro y San Pablo; El mes de febrero se celebra la fiesta de La candelaria.

Gran parte de los habitantes se dedican a la elaboración y venta de ropa típica hecha con telares, realizan bordados de hamacas, sarapes, tapetes, jorongos, manteles tejidos a mano; gran variedad de collares y pulseras, gargantillas de materiales naturales y figuras moldeadas de piedra.

“Se comen platillos como el mole en sus diferentes presentaciones: negro, verde, amarillo y colorado; también se come el hígado con huevo y la segueza.  En lo que a bebidas se refiere, está el chocolate de agua, el atole de maíz, el atole de panela, el chocolate-atole, el tejate, el pozole, el agua de chilacayota, el tepache. El mezcal como aperitivo (bebida espirituosa), además de sus diferentes variedades y sabores”.

Con información de www.inafed.gob.mx