Soy gobernador y empresario , justificó hace algunos meses, cuando los medios empezaron a dar cuenta de sus nuevos negocios inmobiliarios.
La ley impide que me sirva del gobierno para hacer negocios, pero eso no sucede.
En meses recientes construyó el fraccionamiento San Carlos, ubicado frente a la central camionera de Tijuana.
Cobijado por el voto duro panista –que desde hace 26 años tiene al blanquiazul en el gobierno–, el mandatario no tiene empacho en defender su filosofía:Ser gobernador no me debe impedir tener negocios.
Hoy esas viejas adquisiciones le permiten ser uno de los principales desarrolladores inmobiliarios del estado.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/28/opinion/034o1est