Las librerías pequeñas, especializadas, que exponen el gusto, el saber y la predilección de sus dueños son para mí las más atractivas y entrañables.
Pero dicha atracción no se consumó en consumo, la prueba máxima del mercado, y las ventas no alcanzan para sostener el negocio.
Negra y Criminal es un librería de referencia en este género.
Él sabe bien que no cabe en general ninguna visión romántica de esas figuras en el mercado.
Ahora, paradójicamente, como en una novela negra, son ellos las víctimas.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/21/opinion/027a1eco