Todo eso y más prometió Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno capitalino, durante su tercer Informe ante la Asamblea Legislativa del Distrito Federal –diez partidos diez.
Pero casi cinco siglos no son nada para los políticos modernos, la globalización irreflexiva y los sometimientos al uso.
Quizá ese sea el principal defecto de nuestros políticos: que todos se parecen, porque todos son promesólogos, expertos en prometer, independientemente de su capacidad o disposición a cumplir lo prometido.
Malos oradores en su mayoría y con demasiados intereses, no superan un discurso impersonal, autocomplaciente, predecible, rebosante de lugares comunes y de frases hechas, como el de los del taurineo, reforzando una añeja decepción colectiva, impuesta desde el virreinato al precepto nacidos sois para obedecer y callar .
Mi compromiso es asumir la defensa de los ciudadanos , “…exigiré que se alcancen los mayores beneficios para los habitantes de la capital y evitar la exclusión social”, “…en breve lanzaré una convocatoria para que sean los ciudadanos quienes presenten proyectos…”, “…mi gobierno se mantendrá leal a sus principios: decidiendo juntos, escuchando, trabajando y corrigiendo cuando sea necesario”.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/20/opinion/a07o2esp