No ha sido suficiente para acelerar el crecimiento, para incorporar a la gente al mercado laboral, elevar los ingresos de las familias y la productividad.
Con ello no se consigue revertir el bajo crecimiento del producto que se registra desde hace tres décadas.
La industria automotriz se convirtió en el sector más dinámico, junto con el de aparatos electrónicos y material eléctrico.
Las causas del crecimiento reducido y por debajo del potencial de la economía, según afirman los propios responsables de las políticas públicas son, por supuesto diversas.
Las políticas fiscal, financiera y energética son expresiones de tales intentos de enrocar para defender al rey.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/19/opinion/027a1eco
