Pedro Matías 

TEHUANTEPEC, Oax. (pagina3.mx).- Los mitos sobre la vida de Juana Catarina Romero Juana Cata y Porfirio Díaz el soldado de la Patria, se eternizan. A 100 años de su muerte, con una diferencia de tres meses y 16 días, al dictador se le niega el derecho de que sus restos sean repatriados a México y a ella, su pueblo, la declara Benefactora de Tehuantepec.

La vida de estos dos personajes oaxaqueños se cruzaron en una etapa histórica de México y se vieron envueltos en situaciones de espionaje, misterio y amor. Incluso hasta después de muertos, sus casos han llegado a los tribunales.

Un siglo de ausencia no bastaron para olvidarla, al contrario, hoy, su tierra, se vistió de fiesta para recordarla.

En el marco del Centenario Luctuoso de Juana C. Romero, el Congreso del Estado de Oaxaca realizó este lunes una sesión solemne en este municipio para declararla “Benefactora de Tehuantepec”.

Luego, se procedió a develar una placa conmemorativa e inaugurar exposiciones para culminar con la Vela Binni, tal como la Benefactora de Tehuantepec le organizó, en 1907, a Porfirio Díaz cuando inauguró el Ferrocarril que pasó frente a su Chalet con estilo francés.

En el evento, el presidente municipal de Tehuantepec, Donovan Rito García, se pronunció por el rescate del Chalet de Juana Cata que se construyó en 1911 para que se habilite como un museo.

Juana Catarina Romero nació en el barrio Jalisco de Santo Domingo Tehuantepec el 24 de noviembre de 1837. Fue una mujer que se adelantó a su tiempo. Sin saber leer, fue una mujer muy emprendedora. Abrió su tienda “La Istmeña” hasta convertirse en una próspera comerciante.

Llegó a ser una persona muy influyente en la región por su relación con el entonces Presidente Porfirio Díaz pero también con las altas esferas eclesiásticas a tal grado que el Papa le concedió abrir la Diócesis de Tehuantepec y construir la catedral.

A la benefactora que aprendió a leer a los 30 años se le atribuyen construir dos escuelas: “San Luis Gonzaga” para varones, atendida por misioneros maristas traídos de París; y una escuela para niñas atendida por Madres Josefinas provenientes de la Ciudad de México.

Según cuentan sus historiadores, en tiempos de la Guerra de Reforma, siendo Porfirio Díaz jefe político de Tehuantepec, contó con la ayuda de Juana C. Romero como espía o informante de los movimientos del enemigo.

Estas vidas -aunque paralelas- comenzaron a tomar rumbos diferentes, Juana Cata se convirtió en una prominente empresaria, particularmente en la producción de azúcar que le permitió ganar premios en Estados Unidos e Inglaterra, mientras que Porfirio Díaz llegó a la silla presidencial en la que permaneció durante mas de 30 años.

Mario Mecot Francisco, director de Cultura Municipal de Santo Domingo Tehuantepec, revela que doña Juana C. Romero es la culpable de muchos adornos del traje de Tehuana.

La periodista de cultura Elisa Ruiz mencionó que durante sus viajes a Europa, Juana Catarina Romero adquirió sedas, muselinas y encajes que incorporó al traje de la tehuana para darle su actual esplendor.

También transformó el traje del varón incorporando el sombrero “Charro 24”, confeccionado originalmente con pelo de castor y bordados de plata.

Un momento culminante en la vida de Juana Cata, como se refieren a ella sus paisanos, fue cuando en enero de 1907 se inauguró el ferrocarril de Tehuantepec a Salina Cruz.

El acontecimiento histórico para México fue celebrado con un concierto en la plaza principal de Tehuantepec y se llevó a cabo la “Vela Binni” en el salón de la Casa Municipal (el palacio municipal) cuya construcción había financiado la misma empresaria.

Otro momento histórico que reunió a Díaz y Juana Cata fue el centenario de la Independencia de México, a cuyos festejos en el Castillo de Chapultepec asistió como invitada. Acudió acompañada con cien tehuanas ricamente ataviadas que llamaron la atención de diplomáticos e invitados extranjeros.

La influencia francesa de la época porfirista hizo que Juana Catarina Romero se construyera un elegante chalet hacia el año 1911. Para entonces Porfirio Díaz ya se encontraba exiliado en París. No obstante mantuvieron la comunicación por carta.

CHALET OLVIDADO

El Chalet de Juana C. Romero actualmente se encuentra abandonado, perdido entre una telaraña de mecates y puestos de ambulantes, aunque en su interior se logra observar que fue construida con materiales importados y decorada con muebles de estilo inglés y francés.

Según datos de la investigadora Julia Astrid Suárez Reyna, la casa de Juana C. Romero, fue parte de esa influencia cultural. La casa fue decorada de forma europea, las sillas estilo Luis XV, fueron traídas de España y Francia; los santos como el Sagrado Corazón de Jesús y Santa Teresa son importados de Barcelona España; además, resalta la cristalería con su sello y letras de oro.

Otros muebles, como el comedor con capacidad para 25 personas, fueron elaborados en la región.

La casa es de dos plantas; consta de seis habitaciones acondicionadas con baños y muebles de la época. La parte inferior consta de cocina, comedor, cuarto de oración, sala de estar y un enorme recibidor donde resalta el retrato de cuerpo completo de Doña Juana.

También tiene un patio con una fuente, caballerizas, establo y una escalera estilo inglés que llega a la terraza.

A decir del presidente municipal, la mansión está bajo resguardo de Eduardo Basich, quien ha puesto en venta el inmueble por una cantidad que oscila entre los 18 o 20 millones de pesos.

La realidad es que el Chalet presenta un grave deterioro que el abandono en que se encuentra como el desprendimiento de la decoración del techo, el desgaste de los pisos originales de madera, ventanas rotas.

La encargada de la casa, la señora Nazaria Zárate Aragón, comenta que ha realizado diversas gestiones con las autoridades municipales, para despejar la parte frontal de la casa de los comerciantes, ya que generan una gran cantidad de basura, la cual tiran al interior, sin embargo, no ha sido escuchada.

       

SESIÓN SOLEMNE

El Pleno de la LXII Legislatura Local en coordinación con el Municipio de Santo Domingo Tehuantepec celebró la Sesión  Solemne  para conmemorar el Centenario Luctuoso de Juana Catarina Romero y reconocerla como benefactora de Tehuantepec, ícono de la mujer istmeña, visionaria, quien trascendió por su obra social para su pueblo, para la historia y la nación.

El edil Donovan Rito García resaltó que la mujer zapoteca puso su juventud al servicio de las causas liberales que garantizaron al entonces capitán Porfirio Díaz asestar un duro golpe a la reacción conservadora hasta el triunfo de la república en 1867.

Antes, alumnas y alumnos de diversos centros escolares rindieron homenaje a Juana Cata en el Panteón del Refugio, donde reposan sus restos.

Posteriormente, en la Sala de Cabildo “General Cristóbal Salinas” se llevó a cabo la develación de la placa conmemorativa en honor a Juana Catarina Romero, finalmente se realizó la inauguración de la exposición “Porfirio Díaz de su puño y letra”.

El homenaje culminó con las notas del Istmo, La Sandunga: Ay Sandunga, Sandunga mamá por Dios, Sandunga no seas ingrata, mamá de mi corazón…