DIANA MANZO/CORRESPONSAL

JUCHITAN, OAX.- María Solano actualmente viaja cada semana o quincena a su natal Santa María del Mar, tiene 55 años y es diabética, la falta del servicio a la salud de forma regular y el no poder contar con una salida vía terrestre desde hace nueve años además de la falta de luz eléctrica, derivado de un conflicto de límites territoriales con San Mateo del Mar, la orilló desde hace seis meses a trasladarse al puerto de Salina Cruz, en donde vive en la actualidad.

Este conflicto de limites territoriales comenzó hace nueve años por la disputa de mil 300 hectáreas entre San Mateo del Mar, ambos poblados aseguran les pertenece y hace un año (26 de Noviembre2014) los huaves de San Mateo del Mar en molestia derribaron los postes y cableado de energía eléctrica, lo cual ocasionó que todo Santa María se quedará sin este servicio.

“La educación llega a medias porque los maestros muchas veces faltan no porque quieren sino por que el viento sopla fuerte y no hay embarcación, asimismo en el servicio a la salud, el medico solo da servicio por la mañana cuando puede cruzar la laguna, y los alimentos al igual, se escasean por días o incluso semanas, en esta temporada de viento fuerte padecemos mucho y las autoridades como si nada ocurriera”, expresó.

El rostro de María es de descontento no solo con el gobierno de Oaxaca, el cual les prometió reabrir el camino vía terrestre y no ha cumplido, sino también con los que aspiran a un cargo popular, como los diputados y senadores.

“Ahora es cuando Santa María del Mar necesita las gestiones de esos personajes que vienen a prometernos que son los salvadores, nos engañan simplemente; por eso en asamblea vamos a decidir nuestro actuar, no vamos a permitir que entren y nos engañen por segunda vez, Gabino Cué ya se va, y el otro que venga seguramente nos prometerá que nos sacará de la pobreza y abandono que vivimos”, sostuvo.

Alberto Ruiz Martínez, quién asumió el cargo de agente municipal de la localidad hace tres meses expresó que es triste ver como sin luz eléctrica, la educación, la salud y las viviendas parecen sumergirse en el abandono.

“Cada familia paga 30 pesos para recibir tres horas de luz eléctrica por la noche, y solo para encender lámparas, otros pocos han adquirido paneles eléctricos de más de 25 mil pesos, lo hacen los comerciantes, quienes tienen posibilidades económicas, pero los pobres como muchos de nosotros, no”, puntualizó.

En Santa María del Mar, las lanchas realizan tres viajes, uno a las 8 de la mañana, a las doce del día y a las tres de la tarde y hacen una duración de 20 a 30 minutos según la intensidad del viento.

Los enfermos, mujeres embarazadas, niños y niñas y hasta animales son transportados en lanchas; lo cual aseguran los más de mil pobladores es un riesgo de vida.

“Solo los que vivimos aquí y los que nos han visitado saben de nuestra desgracia, es triste vivir sin salida terrestre, las noches llegan muy rápido y durante la mañana y tarde los hombres se dedican a la pesca y las mujeres a las labores del hogar; no sabemos hasta cuando seguiremos”, expresó Alberto Ruiz.

Desde hace seis meses la autoridad municipal de Juchitán y la Comisión Federal de Electricidad realizan gestiones para llevar la energía eléctrica a la localidad por la zona oriente que comunica al municipio de San Francisco del Mar, sin embargo hasta la fecha no hay resultados en esta obra.

@DianaManzo31