Un recorte del gasto público de unos 7.000 millones de dólares (0,7% del PIB) y la subida de medio punto de sus tasas de interés, hasta colocarlas en el 3,75%.
Acosado por la insistente caída del crudo y la debilidad del peso, México ha contratacado lanzando dos golpes a la vez.
El movimiento del Banco de México supone, por su parte, la segunda subida de tasas en lo que va de año.
Aparte de Pemex, el resto del ajuste –13.000 millones– irá destinado al gasto federal“Hay que dejar claro que Pemex es un empresa solvente.
Aparte de Pemex, el resto del ajuste –13.000 millones– irá destinado al gasto federal.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/02/17/actualidad/1455738685_245504.html
