Si es así, lamentamos contarle que está ante auténticas señales de que en su compañía le odian.
Si alguien de la oficina huye hacia las escaleras cuando le ve llegar, no crea que le ha dado un repentino afán por la vida saludable.
Hay una clara: si intuye que desata bastantes rechazos entre sus iguales en la empresa, es probable que así sea.
Enguix confirma que los círculos cerrados que se crean por la organización del trabajo unen mucho a sus miembros.
Si no lo hacen, es porque voluntariamente no quieren dirigirse a usted», asevera Alicia Martos, psicóloga de la Fundación Behavior&Law.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/09/buenavida/1457522222_909626.html