«Las trataban como animales, y las mujeres casi se pegaban y empujaban entre ellas por las monedas mientras los holandeses se reían».
Todo estaba tranquilo hasta que un puñado de mendigas se acercó a la muchedumbre a pedir monedas, y los aficionados se las dieron, pero de una forma que traspasa el mal gusto.
En algún momento, los seguidores convencieron a las mendigas para que hicieran flexiones a cambio de limosna.
Varias decenas de aficionados del PSV Eindhoven esperaban al comienzo del partido que enfrenta a su equipo con el Atlético tomando algo al sol en las terrazas de la plaza Mayor.
Según Rendón, los seguidores, además de comportarse de manera denigrante, tampoco hicieron un gran dispendio.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/03/15/champions/1458058756_705557.html
