(Por supuesto esto es una opinión personal que el lector no tiene por qué compartir).
No seré yo el que le aconseje a nadie y menos a una persona con la experiencia y la inteligencia de Vargas Llosa (cada uno elige su camino y sus gustos y aficiones, además), pero, en su caso, yo me preocuparía.
Como en el mito del basilisco, la civilización del espectáculo que criticó en un libro reciente le está pasando factura por atreverse a coquetear con ella.
Mal final para una obra que comenzó siendo crítica con el poder y ha acabado por servirlo, como ha ocurrido con tantas otras, muchas pertenecientes, por cierto, a autores también premiados con la recepción del Nobel.
El 80º cumpleaños de Mario Vargas Llosa está sirviendo para todo menos para que la gente vuelva a leer al autor de algunas de las novelas más emblemáticas de la literatura en lengua española del último medio siglo, la mayoría de ellas, ay, pertenecientes a su primera época como escritor.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/30/opinion/1459350610_374476.html
