No se trata, de ninguna manera, de evitar los errores que en esta ciudad se han cometido.
Pero eso no es el pecado mayor en el episodio que hoy se vive por tercer día consecutivo.
La falta de controles efectivos del gobierno de Eruviel Ávila en el transporte público privado que llega a la Ciudad de México es uno de los factores que más han colaborado para que los días de aire sucio se multipliquen en todo el valle de México.
Seguramente en breve los vientos se llevarán el ozono que hoy contamina nuestro aire, pero lo que habrá de quedar, sin duda, es el mal ambiente que se ha generado entre el gobernador del estado de México, Eruviel Ávila, y el mandatario de esta ciudad capital, Miguel Ángel Mancera.
Y pensar que todo esto, el lío político y la contingencia ambiental, tiene como origen una de las muchas ocurrencias del Partido Acción Nacional, lo cual ya no sorprende casi a nadie.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/17/opinion/036o1cap