Pero ocurre que autoeximirse del control parlamentario de sus actos no es una de ellas.
El empecinamiento de Mariano Rajoy por quedar fuera del control del Congreso choca con la Constitución y con el artículo 26.2 de la Ley del Gobierno, que dice: “Todos los actos y omisiones del Gobierno están sometidos al control político de las Cortes Generales”.
Es cierto que el Gobierno en funciones no puede hacer determinadas cosas, todas ellas tasadas en la ley.
Alega el Ejecutivo que no puede someterse al control de una cámara con cuya confianza no cuenta.
La ley prohíbe al jefe del Gobierno disolver las Cámaras mientras esté en funciones.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/15/opinion/1458070342_037250.html
