Para evitarlas se debe trabajar la flexibilidad de los músculos y hacer un buen calentamiento.
Su médico le dirá de qué tipo de lesión se trata y le remitirá, si es pertinente, a un fisioterapeuta.
La contracción lesiva puede darse en cualquier músculo y es importante destacarla por su tendencia a cronificarse.
«No es invalidante –dice–, por lo que la persona suele seguir practicando ejercicio y arrastrando el problema.
Se debe cesar en la actividad y acudir al especialista, porque aunque el dolor desaparezca no es raro que el trastorno regrese».
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/29/fotorrelato/1459262919_389905.html#1459262919_389905_1459262966
