El enemigo no es de adentro, viene de fuera, es extranjero y es la causa de todos los males.
La desconfianza se agudiza cuando se señala al posible enemigo de diferente, distinto, de otra raza, origen o nacionalidad.
Pero lo relevante de la denuncia de Trump es que los traficantes y violadores son extranjeros, que el peligro viene de fuera.
Hay traficantes y violadores estadunidenses, sean estos blancos, negros, hispanos, asiáticos, judíos, musulmanes, católicos o protestantes.
Trump supone que entre los mexicanos que radican en Estados Unidos algunos serán buena gente , pero a la mayoría se les puede considerar personas problemáticas, traficantes, violadores.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/20/opinion/016a2pol