Después de la muerte trágica del general Bachelet en 1974, es el segundo dolor inmenso de estas dos mujeres.
Como cada 12 de marzo, la familia Bachelet se ha reunido para recordarlo.
Desde ese momento, el general Bachelet comenzó a sufrir un calvario, el rechazo de la mayoría de sus compañeros de institución y sus últimos seis meses de vida.
Pero la llamada telefónica de una pariente que trabajaba en Gendarmería cambió bruscamente los planes y su vida: la mujer le avisaba que el general Bachelet había muerto.
En este cementerio, este sábado de verano Bachelet no fue la presidente sino la hija del general.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/12/america/1457822905_277817.html
