Lo que tenemos ante nosotros no es una guerra fría sino una paz caliente.
En primer lugar, es difícil tener una guerra fría con Occidente cuando el propio Occidente está fracturándose.
El primer ministro ruso, Dmitri Medvédev, causó revuelo el mes pasado cuando declaró que el mundo estaba comenzando “una nueva guerra fría”.
Una guerra fría necesita unos bandos claros.
Que conste que Medvédev ya proclamó que el mundo se encaminaba hacia una nueva guerra fría en 2014.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/04/opinion/1457086504_645940.html
