Al ser hijo de inmigrantes mexicanos dedicados a la agricultura, su educación fue constantemente interrumpida mientras su familia batallaba con las cosechas.
Pero no importaba que tanto estudiara, nuestra vida moviéndonos de lugar a lugar no era algo apropiado para recibir una buena educación.
Hernández y sus hermanos tenían que aprender por si solos con tareas de maestros estadounidenses durante esos meses.
Comencé a soñar con viajar al espacio tras ver el aterrizaje de Apolo 17 en la luna, cuando tenía 10 años.
Recuerdo que un día, tras recolectar las verduras, mis hermanos y yo estábamos cansados, sudorosos, sucios y olorosos.
Fuente: http://cnnespanol.cnn.com/2016/03/17/hijo-de-inmigrantes-mexicanos-llego-a-ser-astronauta-tras-fallar-11-veces-su-prueba/