La señora Mancilla Vargas nos pide darle voz y con ella también la damos a miles de mujeres que se encuentran en la misma circunstancia.
Sin embargo, subrayo que varios millones de niños en México nunca llegan a tener ni escuela ni padre ni maestro.
Entre los personajes más importantes en la vida de un niño están su madre y su maestro, aunque a veces también el padre es imagen poderosa.
La señora Julieta Sofía Mancilla Vargas, divorciada desde 2006, no ha logrado apoyo de autoridades para que el padre de sus dos hijos cumpla el convenio de divorcio de aportar 3 mil pesos mensuales para la manutención de los menores.
Como ella, hay miles de mujeres que o dedican su tiempo a trabajar y se quedan con toda la carga económica de los niños o a buscar de oficina en oficina apoyo legal que casi nunca consiguen.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/19/opinion/034o1soc