Sin embargo, el secuestro de un avión este martes por parte de un marido despechado ha sido la guinda de un auténtico invierno negro para Al Sisi.
Lo digo muy en serio”, ordenó Al Sisi, que llegó a asegurar estar dispuesto a “venderse” para ayudar a Egipto.
El futuro del gigante árabe vuelve a suscitar muchas dudas a medida que se erosiona la popularidad de su otrora carismático líder.
“Dadas las circunstancias, es imposible medir la popularidad de Al Sisi.
Mientras presidía desde un lujoso yate la flamante inauguración de una ramificación del Canal de Suez el pasado verano ante una pléyade de dignatarios mundiales, las expectativas del mariscal Abdelfatá Al Sisi parecían halagüeñas.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/18/actualidad/1458328158_124969.html
