En este universo los gays son afeminados, trabajan en una estética y se sienten incómodos en su piel: todos quieren ser mujer.
Pink, el rosa no es como lo pintan tiene el mérito de ser una de las peores películas que se han rodado en México.
Sin embargo, el filme, carente de sentido artístico y pobre de ideas, no hace más que retratar el México cavernícola.
Se aborda el tema de la adopción de parejas del mismo sexo y la conclusión es clara: no debería de autorizarse.
Así son los protagonistas de Pink y todos los homosexuales que salen en la cinta.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/03/11/actualidad/1457659098_634375.html
