Y encontraron a una joven de 17 años, Dora Ratjen, que había aprendido la técnica de Bergmann, llegando a igualar sus marcas.
El de Dora Ratjen es un caso de incertidumbre de sexo.
Sus marcas, récords y trofeos fueron anulados, incluidos la marca olímpica y el oro logrado en Viena.
A principios de 1939 la corte del distrito de Bremen decidió que a partir de ese momento comenzase a vivir como un hombre: Heinrich Ratjen.
Su tarjeta de identidad la presentaba como mujer, y en su equipaje llevaba la medalla de oro ganada.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/21/fotorrelato/1458556585_450162.html#1458556585_450162_1458556754
