Nunca podría hacer ninguno de mis shows colocada o bebida”, escribe.
Ahora la cantante se ha defendido a través de su cuenta en Instagram, en la que tiene 6,4 millones de seguidores.
“Hoy voy a hacer una cosa que nunca he hecho, y es beber mientras canto… Por Jesucristo, traedme una copa”, pidió Madonna a sus ayudantes durante un concierto la semana pasada en Melbourne (Australia).
Tears of a Clown (las lágrimas de un payaso) se llamaba el íntimo y gratuito concierto que ofreció la cantante a sus fans australianos.
De no alcanzar la paz, se verán las caras de nuevo en la Corte de Manhattan el próximo junio.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/15/estilo/1458045815_187273.html
