Solidaridad, nos enseñaron, no es dar lo que nos sobra, sino compartir lo que a todos nos hace falta.
No hace mucho tiempo, también en el estado de Veracruz, dos mujeres huicholas pasaron dos años en prisión acusadas de posesión de peyote.
De esta etapa quisiera relatarles algunos acontecidos que van de lo más esforzado del trabajo político hasta lo más hilarante del mismo.
Para los huicholes el peyote no es sólo una medicina, sino que es considerado dios del conocimiento.
Ellas confesaron, rezaban y realizaban una ceremonia ancestral con el fin de sanar su alma y su cuerpo.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/14/opinion/014o1pol
