Desde hace una década la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) realiza el estudio Diagnóstico nacional de supervisión penitenciaria.
Para nadie en México es un secreto que los grupos del crimen organizado y los cárteles del narcotráfico se han apropiado de varios centros penitenciarios.
En algunas entidades las autoridades simulan que aún tienen el control, pero en realidad desde hace años lo perdieron por falta de eficacia, omisión o simplemente se dejaron corromper; el caso es que el enemigo ha conseguido infiltrarse hasta la raíz.
En cada edición se advierte sobre las condiciones en que algunos internos realizan o participan en actividades propias de la autoridad; sin embargo, éstas no han podido ser controladas: al contrario, se han intensificado, y hechos como el sucedido recientemente en el Cereso Topo Chico hace más evidente la falta de controles que debería tener el gobierno.
La CNDH ha manifestado que el uso desmesurado de la pena privativa de libertad constituye una de las principales causas de la sobrepoblación y hacinamiento de los centros de detención en México; en este sentido, en su último informe la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA aseguró que estos dos factores traen como irremediable consecuencia el incremento del autogobierno descontrolado por la falta de supervisión por parte de la autoridad penitenciaria (http://bit.ly/1To7T0a).
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/30/opinion/018a2pol
