Cabe recordar que la intervención de Moscú en el país árabe se produjo a petición del presidente Bashar al Assad, importante aliado de Rusia en la región.
El presidente Vladimir Putin anunció ayer que a partir de hoy comenzará a retirarse la mayor parte de las tropas rusas desplegadas en territorio sirio desde el 30 de septiembre pasado.
En tal orden se encuentra, de manera destacada, el reconocimiento inaplazable de las potencias occidentales de Assad como mandatario en funciones y actor imprescindible en cualquier salida negociada, realidad negada con particular empeño, hasta ahora, por el presidente francés François Hollande.
De acuerdo con el mandatario, la decisión se tomó al considerar que se encuentran cumplidos en lo fundamental los objetivos de la misión militar y como estímulo a la búsqueda de un arreglo político entre las facciones que sostienen un conflicto armado en el país árabe desde 2011.
En este contexto, cabe saludar el gesto del presidente ruso como un paso que facilita el alto al fuego declarado entre las fuerzas gubernamentales y diversos grupos opositores, con exclusión del EI y el frente Al Nusra, considerado una rama de Al Qaeda.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/15/opinion/002a1edi
