«El señor Trump está dispuesto a recurrir a cualquier estratagema o táctica para expulsar a los inquilinos del edificio», dijo.
Los arrendatarios contrataron un abogado de bienes raíces conocido en Nueva York por ser particularmente agresivo.
Trump compró un edificio de 14 pisos en una zona exclusiva frente al Central Park de la ciudad de Nueva York.
Para 1986, Trump había gastado más de 1 millón de dólares luchando contra los inquilinos, según sus abogados en ese momento.
En comparación, él hubiera gastado 160.000 dólares en reparaciones a lo largo de cuatro años, según declaraciones presentadas por su equipo legal.
Fuente: http://cnnespanol.cnn.com/2016/03/28/trump-fue-un-arrendador-de-pesadilla-en-la-decada-de-1980/
