Y minutos que pasaban despacio, entre cánticos y emoción, con un Atlético que defendía su área con firmeza fanática.
Tampoco se ve al Bayern de siempre, ese equipo que en dos o tres raptos de cólera te goleaba.
14:32h CESTEra el minuto once, justo cuando se había consumido lo que los clásicos llamaban ‘los minutos de tanteo’.
Algunas salidas por el lado de Filipe Luis, pero siempre con cautela, y enseguida a replegarse y esperar.
A partir de ahí, todo fue esperar al Bayern, al que Simeone entregó el campo y el balón.
Fuente: http://opinion.as.com/opinion/2016/04/27/portada/1461791416_757047.html
