Corea del Norte condenó este viernes a Kim Dong-chul, un ciudadano estadounidense de origen surcoreano, a diez años de trabajos forzados al ser declarado culpable de espionaje y subversión.
Además de Kim y Warmbier, otro extranjero apresado en Corea del Norte es Hyeon Soo Lim, un pastor canadiense de origen surcoreano al que la justicia del país sentenció a toda una vida de trabajos forzados.
Tras un nuevo ensayo nuclear -el cuarto-, Corea del Norte es objeto de sanciones económicas durísimas, a las que el régimen ha respondido con nuevas amenazas y más pruebas de armamento.
Durante la conversación, en la que estaban también presentes funcionarios norcoreanos, Kim detalló que su tarea consistía en fotografiar instalaciones militares.
Las tres condenas se han producido en medio de una de las mayores crisis entre Pyongyang y la comunidad internacional de los últimos años.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/29/actualidad/1461915205_661263.html
