“Algunos insurgentes fueron tratados en el centro traumático, pero los hospitales y los pacientes están protegidos en el campo de batalla.
El centro traumático era una instalación protegida, pero fue identificada erróneamente durante el combate”.
En paralelo, EE UU ha indemnizado a las familias de los fallecidos y contribuirá a la reconstrucción del hospital.
La organización consideró que, si se demostrara que fue “premeditado”, el ataque sería un crimen de guerra.
Tras el bombardeo, la presidenta de MSF, Joanne Liu, lo describió como un “ataque” a las Convenciones de Ginebra.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/29/estados_unidos/1461951518_559563.html
