El objetivo no es atacar solamente la contingencia de la inflación, el desabastecimiento y los bajos precios del petróleo.
Venezuela es el país más atacado, sin tregua, por la ofensiva desestabilizadora de Estados Unidos y las derechas locales contra los gobiernos populares y revolucionarios de América Latina y el Caribe.
La realidad económica, política y social de esta nación no tiene nada que ver con la apocalíptica versión CNN que de forma homogénea difunde en el mundo la mafia mediática internacional.
Se busca que a corto y mediano plazo impulse la gestación de otras ramas industriales y, sobre todo, la agricultura, incluyendo la urbana y suburbana, así como la industria alimenticia.
Va mucho más allá.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/14/opinion/024a1mun
