Más de 1.000 millones de personas utilizan a diario Facebook, según datos de la compañía, con un gran porcentaje de gente joven.
En cambio, ellas utilizan estrategias de discriminación más indirectas, aceptando y difundiendo contenidos de otros (‘me gusta’) con una menor evidencia del componente discriminatorio.
Además, los autores han detectado que hay ciertos tipos de discriminación que se pueden esconder más fácilmente, entre ellos, la apariencia física, la clase social o la homosexualidad.
Facebook permite que algunos contenidos puedan marcase como no apropiados y eliminados, pero si los usuarios solo son capaces de detectar las formas tradicionales de discriminación, el resto puede sobrevivir sin dificultad, indica el estudio.
En el borde de lo políticamente correctoEn el trabajo se pone de relieve también que los jóvenes varones con menos estudios son los que vierten más contenidos discriminatorios en Facebook, y las jóvenes universitarias, las que menos.
Fuente: http://elpais.com/tecnologia/2016/04/04/actualidad/1459764895_293224.html
