Mentiras blancas no ofrece una descripción histórica de la colonización.
Fundamentalmente, Mentiras blancas retrata el conflicto identitario a la sombra de un colonialismo feroz, además de la maternidad crispada por intereses de raza y clase.
La cineasta mexicana realizó Mentiras blancas (Tuakiri Huna, 2013) en meras tierras de Oceanía, reactivado con ello la discusión sobre identidad nacional en un país cuyo pasado colonialista ha dejado serias huellas.
Por eso es que se adentró lo más que pudo en las costumbres, tradiciones e historia de nación Aotearoa, primero por dos años a través de la literatura y luego viviendo dos años con la tribu Tuhoe.
Rotberg llegó a Nueva Zelanda en 2004 dejando atrás el mundo hostil que atestiguó durante su estancia en Sarajevo.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/04/28/pantalla-nomada-mentiras-blancas
